
Eeepa, este parece un domingo como el que querían los bolufos del paro ciudadano: lluvioso, gris, y encima con la posibilidad de quedarse en casa todo el día, porque hoy no hay que cumplir con la vieja. Porque la vieja se fue a comer un asado a trescientos kilómetros de su casa con el grupo con el que viajaron a Chile el mes pasado (las jubiladas K, digo). Así que acá estamos, un domingo como hace mucho. Con el tiempo de practicar el alpedismo, con el tiempo de leer todos los blogs y algún diario, con el tiempo de jugar en el féisbuk. Con todo el tiempo.
Entonces, te encontrás con la contratapa del Página, escrita por Feinmann (el que produce libros, no el que los quema), y disfrutás, si eso puede decirse, porque el tema es justamente el hijo de puta de Posse. Digo disfrutás por la justeza del análisis, porque se nota que el José Pablo esta escribiendo desde una calentura considerable, y aún así está más que bien escrito. Así que, como el egoísmo no es parte de mi perfil, acá tá. Pa quien lo quiera leer. Vale la pena.
