Como decían aquellos poetas franceses, espantar al burgués...Pero, para qué dar tantas vueltas. Después de pensar y pensar y pensar...lo leo al Goliardo y chau. Léanlonnnn, que ahí está el claro análisis que la ocasión merece. A mí se me ocurrieron algunas ideas medio desinfladas desde ayer, pero es indudable que la capacidad para plasmar tan acertadamente lo que una caterva de nogentes pensamos, está ahí.
Eso sí: es tan, pero tan gratificante ver el espanto de los tilingos...