Caminante no hay camino.....


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miércoles, 15 de junio de 2011

El ave de Atenea


Lecturas culpables:












"...Es hora de volver a la filosofía. A la filosofía como disciplina que se hace cargo-reflexivamente- de todas las disciplinas...Es hora de abandonar la filosofía como ámbito de expertos, como especialidad académica, como aristocracia recluida en cualquiera de los ámbitos que ha privilegiado: el Ser, el lenguaje, la glorificación del cientificismo, la intocada transparencia de las abstracciones del positivismo lógico o los juegos infinitos de la lingüística. Hay demasiados filósofos que se han transformado en pastores del Ser y habitan su morada: el lenguaje. Que es, en lo concreto, la vida académica. Sacaremos a la filosofía a la calle, al riesgo, no la dejaremos reposar en ningún paraje del ruralismo místico y la haremos urbana, sucia. Habitando una vez más (como nunca ha dejado de habitar) el barro de la historia. Porque no hay sendas en las que perderse sino tumultuosos conflictos humanos de los que participar..."
J.P.FEINMANN, La filosofía y el barro de la historia

jueves, 21 de enero de 2010

Leete algo


Estamos en vacaciones, che. Un cafecito, o el mate,si querés. Y te ponés a leer un ratito. Acá un cuento de Silvina Ocampo, El vestido de terciopelo. Cada vez que leo los cuentos de esta Ocampo, tan desangelada ella, no sé, se me hace un nudo en la garganta. Son raros, son tristes, son a veces de una crueldad terrible. Este es un buen cuento. Para charlarlo después de haberlo leído. Y, desde ya, para los amigos que dicen que era una gorila. Ni hablar, flor de gorila. Pero qué querés que te diga.No la puedo mandar a la hoguera. No creo que sus cuentos se lo merezcan.

A leer, che. Que se viene febrero y tenemo que empezar a laburar...

viernes, 6 de noviembre de 2009

Leer por leer


Desde siempre me preocupó incentivar en mis alumnos el placer de la lectura. Aún en estos tiempos difíciles donde el zapping mental no ayuda para nada. Aún en estas épocas donde son muy pocos los chicos que crecieron escuchando leer a los mayores. Aún en este siglo en el que no hay material de lectura en la casa del pobre, pero tampoco lo hay en la casa del que más tiene. Porque la cultura del consumo no se dirige a los libros, quizá porque el consumo tenga como regla de oro la precariedad en el tiempo de lo que compramos. Y el libro no es eso...
Y cómo contagiar el placer de leer si quien debe contagiarlo está vacunado y no lee. Cómo explicar qué mundo se abre en nuestras múltiples lecturas, si no está el ejemplo de las lecturas múltiples.
Por eso, casi a la medianoche, intrigada por el título que habla de esa hermosísima novela de Eco, me zambullo acá. Y me encuentro con un oasis. Que nació siendo un proyecto de lectura en una escuela de Santa Fe. Y me felicito por haber entrado.
Che, qué cosas valiosas hay ahí. Qué cantidad de material que mañana empiezo a llevarme a la escuela.
Y digo, con Silvio Rodríguez:
"Sólo el amor
convierte en milagro el barro.
Sólo el amor
engendra la maravilla"...
Vamos a leer, muchachis...Nada reemplaza a este placer que atraviesa los siglos, los pueblos, las generaciones.