
Anoche, al conocer los resultados en la democrática República del Uruguay, ejemplo para nosotros, los impresentables de siempre, me quedó rebotando una pregunta. ¿qué hubiera pasado acá si hubiéramos plebiscitado la derogación del Punto Final y la Obediencia Debida? Hubiera pasado lo mismo, creo. Y ahora estaríamos con toda la basura debajo de la alfombra, cagándonos en los pactos internacionales, y la impunidad sería mucho mayor...
Qué cosa estos uruguayos. Qué cosa el Pepe. Con una mayoría en el Congreso, el Frente Amplio no necesitaba este plebiscito. La Corte se había expedido...Qué cosa. En lugar de asumir sus responsabilidades, se la tiraron al pueblo . En realidad, lo hicieron porque sabían cómo iba a resultar.
¿Todavía te quedan ganas, Aguinis, de darnos cátedra y recomendarnos ser como Uruguay?
Es un orgullo vivir en un país donde, bien o mal, estamos juzgando a los genocidas, estamos sacándole la careta a esa "valiente muchachada de la Armada" que no se ensuciaba por un reloj, pero le robaba hasta los calzones a los detenidos. Bien o mal, estamos haciendo justicia. Lenta pero justa.
Por eso nos refriegan los "países modelos". Por eso buscan armas donde sólo hay movilización social. Por eso no se bancan que el debate político sea cada vez mayor y no tenga nada que ver con esa crispación de la que hablan, buscando el "consenso" del silencio cómplice.
Lástima, Pepe. Este lastre no te lo vas a poder sacar así nomás.