Caminante no hay camino.....


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sábado, 11 de julio de 2009

Mandala



En nuestra soberbia ignorancia occidental y cristiana, hemos pasado por alto estos balcones al infinito y a lo más íntimo de nuestro ser. No sólo un dibujo bonito: la posibilidad de definir cosas, sensaciones, déja vu, esencias inasibles. Y todo ahí: el laberinto, la totalidad...

Esto no es gratuito. Mi amiga Nilda escribía ayer en su blog sobre el misterio de las asociaciones libres. Resulta que estoy leyendo El cantor de tango, de Tomás Eloy Martínez, en el que el protagonista busca desesperado al mejor cantor luego de Gardel, cantor que aparece sorpresivamente en algunos lugares casi mágicos de Buenos Aires. Pero además, está presente el aleph de Borges, el punto en el que se reúnen todos los puntos, el pasado, el presente, el futuro.

De ahí a saltar a los mandalas....un tranco de pollo nada más.

Y de ahí a construir y pintar mis propios mandalas, casi una pisada de hormiga.

Si voy a encontrar el aleph en los mandalas, no sé. Si realmente serán mandalas o pasatiempos tipo sudoku, tampoco. Pero quién dice, por ahí, puede ser.

jueves, 9 de julio de 2009

Patria

A veces, uno se sorprende leyendo autores que bueno, qué sé yo, no sé...Y además poemas, para los que hay que tener tiempo y ganas. Pero esta vale la pena, la tengo copiada hace mucho en una hojita de cuaderno, sin título. ¿Tendría título?



Se nace en cualquier parte. Es el misterio
-el primer misterio inapelable-
pero se ama una tierra como propia
y se quiere volver a sus entrañas.
Allí donde partir es imposible,
donde permanecer es necesario,
donde el barro es más fuerte que el deseo
de seguir caminando,
donde las manos caen bruscamente
y estar arrodillado es el descenso,
donde se mira el cielo con soberbia
desesperada y áspera,
donde nunca se está del todo solo,
donde cualquier umbral es la morada.
Donde se quiere amar. Y dar un hijo.
Y se quiere morir, está la Patria.

Julia Prilutzky Farny

miércoles, 8 de julio de 2009

Efemérides


¿Se acuerdan? 8 de julio de 1989. Se abría la puerta para perfeccionar el mayor desguace del país, que había iniciado en su momento la dictadura militar con su superministro Martínez de Hoz. Aquello era una dictadura, nadie los había elegido, salvo los grandes grupos económicos. Pero esto, esto era la más limpia democracia. Elegido por casi el 50% de los votos, la Rata lo hizo....Hoy, hace 20 años. ¡Che!, parece que fue ayer....Y sí, con De Narváez diciendo que la tercera presidencia hubiera sido aún mejor. Con Macri reivindicando todas las medidas que destruyeron al Estado y al pueblo. Pero fíjense, casi el 50% de los votos. Por ahí andan un montón de honestos y bienintencionados confesando avergonzados que sí, que lo votaron. Aunque la mayoría de los votos, los votos electrodomésticos, los votos Miami, esos están bien escondiditos. Ni ahí te van a decir que sí, que votaron a un peroncho negro con patillas hirsutas que les vendió el paraíso con salida a fin de siglo. Ni ahí te lo van a decir....La clase media custodia sagradamente el voto secreto. Aunque después, en la primera esquina, el viento le descubra el calzón.

martes, 7 de julio de 2009

El Billiken


Todas las semanas de mi infancia fueron Billiken. Desde los 50. Los héroes patrios de cartón. El niño Sarmiento con su ponchito bajo la lluvia. San Martín en su prolijo caballo blanco, con el sable corvo que brillaba contra la nieve de la cordillera. Belgrano envuelto en la bandera que se había inventado mirando al cielo. Los traviesos French y Berutti repartiendo alegremente escarapelas como cajeros de supermercado. Uhhh, los caudillos, desprolijos, despeinados, no tenían casi cabida allí, apenas salían en el costado de una foto desenfocada de Urquiza. Los gauchos, sí.La familia Güiraldes les había conseguido la entrada. Y los indios, buenos, trabajadores, for export sus vasijas y sus ponchos, los del Norte. Y los del Sur, que se perdieron el Billiken porque se portaban mal.

Me acuerdo de las carabelas de Colón: la portada del cuaderno en el mes de octubre (mar, playa, palmeras, y alguna cabeza emplumada asomando). Me encantaba pintar esas cruces rojas en las velas blancas. Y no me pregunten por qué.
Hacíamos las manualidades que venían en las últimas páginas. La maestra de mi primo Alberto seguro que se copiaba del Billiken, porque él hizo posapavas con hilo sisal (toda la familia tenía uno). Pero también hizo hombrecitos de miga de pan...y los dejó para llevar al otro día...¡en agua!. Se tuvo que ir solo a la escuela. El hombrecito no lo pudo acompañar. No sé si la maestra comprendió el drama que sucedió esa noche.

Los Billiken de las vacaciones eran otra cosa: podíamos leer con más tiempo Pelopincho y Cachirula, Ocalito y Tumbita , Sansón, La familia Conejín...Y pasar el algodón mojado en agua sobre la página central de cartulina para ver, maravillados, cómo surgían los colores.
En unas vacaciones de invierno, nos fuimos a ¡¡¡Buenos Aires!!! Y a la vuelta mi papá nos había armado, pegada sobre cartón, toda una ciudad que Billiken traía, para que vieras que sí, que había ciudades la mar de bonitas.
Y los mapas...y las curiosidades...la botánica...la zoología...y la anatomía hasta ahí nomás. ¿Quién no conoció la vejiga natatoria del pejerrey a través del Billiken, eh?
Y no traía regalos tipo mochila de Barbie, bigotes del Zorro, o todo ese merchandising que los Vigil le agregaron después.
Empezábamos a disfrutar desde la tapa: esas situaciones insólitas dibujadas por Lino Palacio, que nos deshacían de risa imaginándonos si nos hubiera pasado a nosotros.
Así crecimos, con la historia de los que ganaron, la educación enciclopedista, el discurso del papá que trabaja mientras la mamá.....la mujer Puloil.
Es cierto, de esas lecturas también somos culpables.

¡Qué ironía! Fueron estas las lecturas de la niñez de la "juventud maravillosa", de la generación del 70, quizá de la mayoría de los treinta mil desaparecidos. Todos leímos Billiken, o casi todos, y la vida nos dio después los elementos y la oportunidad de superarlo.
¿De qué lecturas infantiles serán culpables los que pertenecen a la generación del posmodernismo, del apoliticismo, del individualismo, del fin de la historia?



domingo, 5 de julio de 2009

No me gaste las palabras

¿Alguien acaso lo puede decir mejor? Hoy, aquí y ahora....

No me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si usted habla de progreso
nada más que por hablar

mire que todos sabemos
que adelante no es atrás

si está contra la violencia
pero nos apunta bien
si la violencia va y vuelve
no se me queje después

si usted pide garantías
sólo para su corral
mire que el pueblo conoce
lo que hay que garantizar

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si habla de paz pero tiene
costumbre de torturar
mire que hay para ese vicio
una cura radical

si escribe reforma agraria
pero sólo en el papel
mire que si el pueblo avanza
la tierra viene con él

si está entregando el país
y habla de soberanía
quién va a dudar que usted es
soberana porquería

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

no me ensucie las palabras
no les quite su sabor
y límpiese bien la boca
si dice revolución.

Mario Benedetti.

viernes, 3 de julio de 2009

3/VII/73

"...Que no sea inmortal, puesto que es llama
Pero sea infinito mientras dure..."

Vinicius de Moraes, Soneto de fidelidad

TODAVÍA




No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo
tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía dudo
de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.


Mario Benedetti, Todavía

miércoles, 1 de julio de 2009

1 de julio del 74

Realmente fue un día de mierda, realmente....Me acuerdo de haber estado en el playón de la Universidad, con un grupo de compañeros, comentando, esperando las noticias. Me acuerdo de los gamutones y las bufandas. Es que el frío era frío. Y después, encima, la llovizna. Que duró varios días. Ninguno de nosotros éramos peronistas, pero teníamos una buena relación a través de las Juventudes Políticas, así que ahí nomás decidimos irnos hasta Villa Nocito, en donde se iba a hacer una misa en el galpón de la Sociedad de Fomento. Nos fuimos caminando, cerca de seis kilómetros hacia el norte de la ciudad. Con dudas algunos, una manga de ateos yendo a una misa. Pero era por los compañeros, era para estar. Porque de alguna manera intuíamos que ya no más...Uno de nosotros lo resumió muy bien:¡qué cagada, se murió el viejo!. Y había que juntarse, como cuando vos sabés que te pegaron una paliza, pero las que vienen te van a doler más. Así que ahí estuvimos, con la JUP, con la JP, con la JTP. Y con ellos nos vinimos hasta el centro en una marcha de antorchas. Y llovía, y hacía frío, y casi todos sabíamos que lo que se venía iba a ser así: oscuro, destemplado. Pero marchando con las antorchas nos parecía que ninguno estaba tan solo.

Al otro día vimos en la tele todas las imágenes que ya conocemos. Y era una tristeza... Era una angustia la que salía de esa multitud bajo la lluvia. Mi tío, que de peronista no tenía ni ahí, nos contó mucho después que hasta sintió que lo llenaba una depresión que no podía definir.

Vos veías tanta gente empapada, tantos viejos, pibes, minas de los barrios, y te preguntabas. Te preguntabas por qué tanta tristeza, si ya todos sabíamos que el viejo había venido a morirse. No alcanzábamos quizá a ver que el pueblo había empezado a percibir que la que se venía era peor que todo lo que habían soportado. Había empezado a darse cuenta que los días fríos y lluviosos de julio del 74 nos iban a envolver por años.

Y hoy dando vueltas encontré la foto de ese colimba que lloraba como loco. En aquel momento me quedó grabada.¿Qué le estaría pasando por la cabeza al colimba empapado por la lluvia? ¿Qué esperanzas guardaba? ¿Qué sueños se le estaban haciendo trizas? No sé...

Estoy convencida de que ese día nuestra angustia no era por el viejo...Era porque ya había pasado Ezeiza, y el 1 de mayo en la Plaza, y el túnel oscuro comenzaba a crecer alrededor.