Caminante no hay camino.....


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viernes, 28 de mayo de 2010

jueves, 27 de mayo de 2010

Perate un poco




No me apurés. Perate un poco. Todavía estoy asimilando esta contentura gigantesca que me dejaron los festejos. Todavía estoy pensando cómo nos hicieron la cabeza los medios del monopolio apostando al fracaso. Todavía estoy preguntándome si nadie se enteró de todo lo que se venía organizando porque era ultrasecreto o porque el manto de silencio de clarinete funcionó a la perfección. Todavía no me la puedo creer.Nunca, pero nunca la televicio dejó de ser la caja boba como en este fin de semana. Porque la fiesta no era una fiesta boba. La fiesta era para llenarte de ideas la cabeza. Para discutir en familia y con amigos. Para empezar a mirar para atrás y decir, ah, mirá vos. (aclaro, a 8oo kilómetros de distancia, fue la televisión pública la única que nos hizo entrar como invitados privilegiados).
Todavía sigo disfrutando. Así que, perate un poco. Cuando termine de disfrutar, vuelvo a escribir...

martes, 25 de mayo de 2010

El Colón

Imágenes exclusivas del sarao posterior a la inauguración. Graciadió que la Presidenta no fue. Hubiéramos tenido que ir a rescatarla, igual que a la Sharon en la peli.

lunes, 24 de mayo de 2010

En lo de Mariquita

Imaginate, nomás.
Buenos Aires, 1813.
Se estrena el himno, ése que durante años casi nos negamos a cantar, por desánimo, por angustia, por tristeza.
Se estrena el himno que hoy gritamos cada vez que podemos hacerlo.
Se estrena el himno que durante la presidencia del Zorro del Desierto será compactado en lo que hoy usamos. Compactado, porque no sea cosa que los muchachos españoles, que nos garantizaron estar presentes en el Centenario oligárquico, se ofendan con aquello de "a sus plantas rendido un león".
Es cierto, medio largo pa cantarlo siempre. Pero está bueno escucharlo y conocerlo. Hay reminiscencias de la Marsellesa por ahí, hay un ritmo casi militar, entusiasta. Y la belleza de la música barroca reconstruída más que bellamente
Muchachis, dice Mariquita Sánchez, vamos a cantar nuestra canción patria . De lejos la mira con orgullo el inglesito Thompson, que se quedó en la aldea sudamericana, preso dentro de la fuerza de esta mina criolla.
SEAN ETERNOS LOS LAURELES...

domingo, 23 de mayo de 2010

Locro y arroz con leche


No comíamos locro en nuestra infancia. Arroz con leche sí, por eso de la canción también. Y porque en una familia bajada enteramente de los barcos, el arroz con leche no era comida exótica. Había asados los domingos, había pastas, había buseca y empanada gallega. Había ensalada de frutas en los fines de año, peléandose con los turrones y los higos secos. Había empanadas, pasteles de vez en cuando. Pero locro no.

Me pongo a pensar, y descubro que el locro irrumpió, en mi familia, en los 80, mirá vos. Un día mi viejo buscó la receta, y allá lo fuimos a comer. Había como una aceptación de una comida bien nuestra. Y ahí se instaló la tradición: locro el 25, carbonada el 9 de julio. Buscando durante la semana los ingredientes: el pechito de cerdo acá, la falda en la otra carnicería, los porotos y el maíz. Ah, y acordate de la panceta, la tripa gorda y los chorizos (de dos colores, che, blancos y colorados). Y juntándote con toda la familia, en lo posible. Y ahora, con los vegetarianos pescando los trozos de animal y dándoselo al carnívoro que tengan más cerca, o a Felipe, que sabe y espera paciente el cacho e'panceta mientras se le hace agua la boca.

Así que, en el Bicentenario tenía que estar otra vez. Locro, vino tinto y arroz con leche y dulce ídem en el postre. Porque no renegamos de los abuelos que bajaron de los barcos, pero queremos aferrarnos a este inicio de identidad que nos está naciendo. El Bicentenario es, en última instancia, eso. Y no me vengan con la frase del rabino Bergman sobre el proselitismo de la fiesta. Porque no es una fiesta, es el debate, es el análisis, es la alegría de darte el gusto porque podés dártelo. Y son las ganas de comer el locro, que no te va a hacer más o menos argentino, pero que te da como una satisfacción con los tuyos disfrutando, con la sobremesa en donde todas las voces se escuchan, y reconocen que qué suerte, che, esta Presidenta en el Bicentenario , pero ese, ese es otro tema.

sábado, 22 de mayo de 2010

Haiku de sábado


cuando amanece
las manos de la niebla
roban las sombras.

(la foto: orillas del río Azul, cerca de Lago Puelo. Y no la mandó Arafat, porque no va más allá del Nahuel y tampoco se levanta temprano).