Nada más horroroso que leer acá, lo que, sin saberlo, está desde hace años delante de nuestros desmemoriados ojos. ¿Qué pensarán las buenas familias bahienses que han disfrutado del Open Day de la Armada cada año, llevando a sus niños a recorrer aviones, tanques, hangares? ¿Qué pensarán las maestras desprevenidas que fuimos con nuestros alumnos, invitados por la Base Espora, a recorrer las instalaciones del Museo? ¿Qué pensarán los ciudadanos prístinos de toda ciudadaneidad que aplaudieron la inauguración de este lugar de recuerdo, con el cuento de Malvinas y toda la parafernalia? Me da vergüenza, terror, angustia. Ese avión que está ahí está manchado de la sangre de los desaparecidos. Ese avión que está ahí oculta la historia. Ese avión que está ahí es una afrenta para la democracia. Y no sólo el avión, que no deja de ser más que eso: una máquina...Esas autoridades de la Base Aeronaval Comandante Espora tienen mucho que explicar, por lo menos...Y nosotros también...