Caminante no hay camino.....


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viernes, 31 de diciembre de 2010

2K11


Fuera de todos los formalismos, brindemos, che. Porque el año que termina ha sido más que apasionante. Y el que viene, ni te cuento... (la imagen la saqué de esa biblioteca comunitaria que viene a ser el féis, cuando fui a visitarlo al Eduardo Sigal. Siempre los amigos tienen cosas interesantes para compartir)
Acuerdensén: van a brindar conmigo
- Nilda laotra, mi amiga-hermana gemela-abuela primeriza.
- Pablo Libre, y sus papás, jóvenes puntaltenses como yo.
- Mary, mi amiga que no está y está en todos lados.
- El Néshtor, que me devolvió la alegría de vivir políticamente.
- Todos los amigos blogueros y del féis con los que compartimos esto de debatir, de pensar, de pelearnos y cagarnos de risa.
- Y si no te encontrás en la lista, agregate, que la casa es grande...

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Frases célebres


Como dice el amigo Besuzzo, un zumbido molesto se extiende por verdulerías, colas de cajero, peluquerías, supermercados...


Un zumbido molesto de frases célebres del mediopelo argentino. Que es analfabeto político porque es "apolítico". Que no hace política y la política del Poder se lo lleva puesto. Que piensa que piensa y es pensado. Que se reivindica individuo independiente y es un pobre lorito en su jaula.


Fijate si escuchaste alguna de éstas. (o la dijiste, que es peor):

Los negros tienen olor.

Los chilenos le dan vino en la mamadera a sus hijos.

Esto se soluciona con un bidón de nafta
Hay que juntar a todos los putos en una isla y tirar una bomba atómica
Las bolivianas no se lavan
Es un negro fanfarrón.

Hay tres clases de negros: los negros de piel, los negros de alma y los negros de mierda
Viven en la villa porque no les gusta trabajar.

Van al hospital público y encima no pagan impuestos.

En los techos de las villas hay antenas de DirecTV.

Flor de autos tienen estos tipos
Yo soy un argentino laburante y no corto las rutas.

Yo laburo todo el día. No puedo hacer huelga.
Esos que van a la plaza con el bombo ¿cuándo laburan?

Los judíos son todos usureros.

Los chilenos son ladinos. Te miran de reojo.

Los paraguayos viven mamados.

¿Un auto viejo en la ruta? Seguro que se lo compró un boliviano que después te choca y no tiene seguro.

Se van a venir todos los de Fuerte Apache a ocupar las casas vacías.

Tienen hijos porque quieren. Les gusta
Yo voy al shopping en la semana, porque los domingos se llena de negros
A la empleada que limpia en casa le doy toda la ropa que ya no usamos. Y es de marca.

A mi nadie me regaló nada. En cambio a estos…

Que se vuelvan con el Evo, ya que es tan bueno
Mis abuelos inmigrantes sí que vinieron a trabajar.

Los pobres de antes tenían una pobreza digna.
Se quejan y tienen dientes de oro. Y yo no me puedo hacer un implante.

Lo malo es dejar entrar a cualquiera. Habría que tener derecho de admisión como en los países serios.

¿Viste cómo les brilla la cara? Sudan.
Y el pelo negro y duro…
Somos un país europeo rodeado de indios.

El folklore es cosa de negros borrachos.

Les das una casa y la rompen toda. No valoran porque no les cuesta.

Si no les comprás los limones, te miran la casa y después te la roban.

Los trapitos te escupen el auto. A veces te lo rayan si no querés que lo limpien.

Les das una moneda y se la gastan en vino.
Ni hablar saben.

Ojo con los pibes de gorra. Te roban la cartera.

Tienen olor a frito en la ropa.

Viven en la mugre. No saben ser ordenados.

Pero el plasma no les falta.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Poema pal niño rico


Don Oscar Rovito, al que estimo mucho sin conocerlo, y es mi amigo en el féis, acaba de subir un hermosísimo poema de Nicomedes Santa Cruz. Yo me acuerdo de habérselo escuchado a César Isella en mis años federosos, en los que la cosa latinoamericana era más una consigna que una bandera real de lucha. Estábamos inmersos en el internacionalismo. Analizábamos la realidad con el molde importado de Europa. No comprendíamos tantas cosas...
Hoy, después de las vueltas obligadas, este poema cobra, para mí, el significado que siempre tuvo. Lo comparto. También con el niño rico, alcalde de la ciudad más rica del país. Pero con él, me parece, margaras ad porcos...
POEMA AMÉRICA LATINA

de Nicomedes Santa Cruz



Mi cuate
Mi socio
Mi hermano

Aparcero
Camarada
Compañero

Mi pata
M´hijito
Paisano…

He aquí mis vecinos.
He aquí mis hermanos.

Las mismas caras latinoamericanas
de cualquier punto de America Latina:

Indoblanquinegros
Blanquinegrindios
Y negrindoblancos

Rubias bembonas
Indios barbudos
Y negros lacios

Todos se quejan:
¡Ah, si en mi país
no hubiese tanta política…!
¡Ah, si en mi país
no hubiera gente paleolítica…!
¡Ah, si en mi país
no hubiese militarismo,
ni oligarquía
ni chauvinismo
ni burocracia
ni hipocresía
ni clerecía
ni antropofagia…
¡Ah, si en mi país…

Alguien pregunta de dónde soy
(Yo respondo lo siguiente):

Nací cerca del Cuzco
admiro a Puebla
me inspira el ron de las Antillas
canto con voz argentina
creo en Santa Rosa de Lima
y en los orishás de Bahía.

Yo no coloreé mi Continente
ni pinté verde a Brasil
amarillo Perú
roja Bolivia.

Yo no tracé líneas territoriales
separando al hermano del hermano.

Poso la frente sobre Río Grande
me afirmo pétreo sobre el Cabo de Hornos
hundo mi brazo izquierdo en el Pacífico
y sumerjo mi diestra en el Atlántico.

Por las costas de oriente y occidente
doscientas millas entro a cada Océano
sumerjo mano y mano
y así me aferro a nuestro Continente
en un abrazo Latinoamericano.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

I'm a dreamer...


Imagine

Imagine there's no heaven
It's easy if you try
No hell below us
Above us only sky
Imagine all the people
Living for today...
Imagine there's no countries
It isn't hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace...

You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one
I hope someday you'll join us
And the world will be as one

Imagine no possessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
A brotherhood of man
Imagine all the people
Sharing all the world...

You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one
I hope someday you'll join us
And the world will live as one.


domingo, 5 de diciembre de 2010

Cara de bragueta

Dedicado a los que piensan que la cara de bragueta solemniza la vida ...Nosotros, reivindicamos el derecho a cagarnos de risa

sábado, 4 de diciembre de 2010

Todo somo güiquiliki...


NO me diga que no vecina, no me diga que no. Ahora me vienen con los archivos de los EEUU, con la CIA y las embajadas. Si usté sabe que en el barrio, nosotra la sabemo lunga.
¿Se acuerda cuando la mujer del carnicero compró la Noticia y ahí nos enteramo que la Cristina era bipolar como la Norita, que pa eso toma el litio toooodo lo día?
¿ Se acuerda cuando leímo cuánto pare de zapato tenía la senadora? Y usté se acordó de lo que decían de Perón: que tenía mil quiniento. Y el Viejo, que era un zorro, contestó: "¡Qué! ¿Acaso soy un ciempiés? Yo tengo la costumbre de lustrarme los zapatos. Con tantos pares no hubiera tenido tiempo de gobernar."
¿Se acuerda cuando su hija vino de la escuela diciendo que la directora le había dicho que le dijeron que el 22 de diciembre era feriado y ella tenía que posponer la mesa de examen para después de Navidad? Resulta que era un rumor y putiando tuvo que ir a trabajá el 22 y después de Navidad también...
¿Se acuerda cuando el ferretero dijo que tenía un primo que trabajaba en Rentas y que había visto los patacone? ¿Que ya estaban listo para después del 29 de junio?
¿Se acuerda cuando mi nieto vino putiando porque el precetor le dijo que la ispetora le había comunicado que las nekbus sólo iban a la escuela peronista? Y a la semana la trajeron a toda?
Yo siempre me pregunto: por qué nadie tenía un primo que trabajaba en Rentas para avisarno del corralito. POr qué nadie tenía un amigo en ENTEL para avisarno que la estaban liquidando. Por qué nadie tenía un hermano maquinista para anticiparno lo del ramal que para, ramal que cierra. Por qué nadie nos avisó que Fibertel no existe, y más ahora que me ofrece tre mese grati, y la señorita que me yama ni se enteró que no tengo computadora.
Por qué ningún pariente de la Pato Bullrich chusmió que nos iban a dejar con el culo al aire. Por qué nadie nos dijo que De la Rúa tenía esa cosa de roncar y no respirar que te va matando la neurona cuando dormí, y parecé dormido cuando está despierto?
Por eso le digo, vecina. ¿Se acuerda de lo que decía el Hombre? La única verdá es la realidá. Si le interesa al Clarín el güikiliki, que le interese. Mi marido dice que ese diario ya no sirve ni pa prendé el fueguito del asado.
Y el chusmerío. Bueno, usté y yo sabemo bien cómo se hace el chusmerío. Nos despertamo en el chusmerío y nos vamo al sobre con el chusmerío. Lo conocemo... No como lo ortiba esto que resulta que repiten como loro lo que el diario de lo gallego le dice.
Me voy a comprá lo regalito de Navidá. Que pa eso la Cristina nos da un poquito má como todo lo fin de año. Felice Fiesta. Ah, y me chupa un huevo el güikiliki, como dice mi hijo el más chico, que flor de maleducado es (respetando a lo presente).

domingo, 28 de noviembre de 2010

Les Quatre Cents Coups

Sábado a la noche. Sábado de pelis y vino blanco. Cintas, como decíamos allá por los cincuentas, para volver a ver. Francois Truffaut-Jean Pierre Léaud. Una dupla fenomenal.
Para mí, la mejor, lejos. Actual, como la Crónica de un niño solo del maestro Leonardo Favio.
Blanco y negro, como deben ser las pelis. Lentamente lenta, como debe ser el cine de reflexión. Francesa y universal hasta la médula.
¿Del 59? Qué lo parió. Creí que era de ayer nomás.
Preparate un vino blanco helado. O una birra si se te pinta. O un café si ya te tomaste todo lo otro. Pone el DVD o la compu.
Es una peli para el sábado a la noche.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Nomeolvides


Hoy florecerán mil flores, quizá más...Y es probable que muchas sean las nomeolvides.
Estoy leyendo el Perón de don Galasso, ando por ahí, en el año 57, 58, plena resistencia peronista. El año en el que yo dejé de ser analfabeta, como conté alguna vez.

Tiempo difícil.

Tiempo en que uno se reconocía con el otro por signos apenas entrevistos, el ramito de nomeolvides en el ojal, el silbido de Fumando espero..."No olvidamos los días felices y esperamos fumando..."
En mi historia personal también se cruzaron estos signos que sobrevivían a la prohibición: la letra cambiada del tango que un obrero de la Base Naval nos enseñaba a los chicos de la familia
Fumando un puro
me cago en Aramburo.
Y si se enoja
también me cago en Rojas.
Y si se orina
me cago en la Marina.
Y si no, en la Revolución.
¡Viva Perón!
(aunque esto último sólo si el entorno era más o menos íntimo)

Y el ramito de nomeolvides.

Me acuerdo del regalo del día de la madre que nos hizo la maestra de Primero Inferior: un alfiletero de paño lenci, rojo, con un ramito de nomeolvides. ¡Qué bonitas eran esas flores tan chiquitas! Mi mamá todavía lo tiene.

Y se me ocurre pensar, después de tanto tiempo, por qué la maestra eligió las nomeolvides y no otra cosa, por qué esas florcitas eran tan comunes en aquella infancia...

¿Casualidades? No creo. En aquel momento, distinto, terrible, florecían las nomeolvides, como hoy, en las plazas. Florecerán mil flores...

lunes, 22 de noviembre de 2010

La música


Ya sé que hoy es el aniversario del asesinato democrático del John Kennedy. Porque ¿viste? en un país tan republicano y moderno, suelen también matar a los presidentes, de puro conbóys que son.
Pero para otra cosa me vine a escribir. Hoy es el día de la música. Y quien no haya nacido, crecido y envejecido con la música dándole vueltas en el alma, no sabe lo que se pierde.
Don Gerardo describe muy bien qué es la música en su vida. Y me hizo acordar de lo que ha sido en la mía: nieta de españoles que escuchaban a Pedrito Rico, vecina del club Altense que todas las tardes ponía los tangos más populares para que escuchara el barrio, estudiante de piano que moría por Chopin, adolescente que bailaba con Frank Sinatra y Palito Ortega en mezcla infame, universitaria que escuchaba a Litto Nebbia, Los Beatles, Joan Baez y Quilapayún.
Mi vida ha sido una ecléctica mezcla de sonidos, desde Strauss a Manu Chao, desde La marcha de San Lorenzo al Imagine de Lennon, desde el Club del Clan al Nano, y siempre Nano, desde Nessun dorma a Quimey Neuquen...
Pero de elegir, me quedo con lo que, seguramente, fue lo primero que escuché, en el viejo combinado de Buchardo al 400, mientras el sol de la mañana entraba por la ventana de la sala, o recibidor, o no sé qué: porque todavía nadie, pero nadie decía living...
Los Churumbeles de España....Doce cascabeles... La Zarzamora...Olé, mi alma, decían los gayegos de la familia, mientras mi mamá prendía el combinado y profería su sentencia: "La música amansa las fieras", mirándonos fijamente a mi hermano y a mí.



sábado, 20 de noviembre de 2010

El Paraná


Hoy la escuchaba a la Presidenta, cuando nos hablaba, cuando desasnaba a unos cuantos sobre qué fue eso de la Vuelta de Obligado. ¿Algunos barquitos locos de los ingleses y los franceses? ¿La locura de un dictador sudamericano? ¿Un feriado que este gobierno pone para que sigamos consumiendo en la costa?

No, ¿vos sabés que no? Lo dijo claro esta oradora brillante,este cuadro político que la historia nos dio como presidenta: las potencias Inglaterra y Francia, navegando río arriba, con la bandera del comercio libre y la intención de separar a las provincias del litoral. Haciendo republiquetas aquí y allá. Como les gustaba a la burguesía comercial porteña y probritánica. Algo a lo que se había opuesto desde siempre y con todas sus fuerzas el Indio, el Padre de la Patria, el tío Pepe como le decían en la familia (el Padre de la Patria, decía don Bartolo, falsamente, mientras le borraba la mitad de su historia).

Porque así, y los invasores europeos se frotaban las manos (iguales, imagino, a las manos de Mariano Grondona cuando dicta cátedra), el padre de los ríos sería una vía fluvial internacional.

Eso, ni más ni menos.

Se jodieron, se jodieron por la valentía de Mansilla y sus gauchos y por la decisión de Rosas (sí, el mismo al que en la escuela te enseñaron a nombrar como tirano sangriento).

El Paraná es nuestro. El Paraná, el mismo río que miré durante muchas vacaciones de invierno desde la terraza de mi abuela en Rosario. El mismo al que me asomaba con vértigo en el puerto. El Paraná. Nuestro. Cuchate a los Trovadores para que nunca, pero nunca nos olvidemos por qué es nuestro...
Es hora, como dijo Cristina, que rompamos de una vez por todas las cadenas de la opresión cultural.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Violencia Rivas


¿Qué hace que una mujer se levante como fiera y vaya a encajarle un sopapo a un tipo?
¿Qué le pasa por la cabeza cuando saca el cross de derecha, mientras con la izquierda le toma el hombro?
Error, error. La pregunta está mal formulada: donde dice mujer debe decir persona. ¿O resulta que es incorrecta una mujer que pega pero no un hombre que pega?
¿Vos te encontraste alguna vez en situación similar? ¿Vos te planteaste estrolar al Otro cuando no compartías lo que decía, y encima lo hiciste? ¿Vos cagaste a trompadas a quien te molesta sobremanera con lo que está diciendo?
Yo no puedo imaginármelo. Aún en los peores momentos de impotencia la mano que quisiera pegar te sale para otro lado. Pero salir haciendo sonar los tacones derechito, derechito a sopapear a alguien, no sé...
Por eso Violencia Rivas describe tan bien lo que no deberíamos. Por eso hasta nos molesta su grito histérico, su patada al pobre gato, su insulto familiar. Es como Capussotto diciéndonos: esto es una mierda, una sociedad adulta no puede hacer esto.
Entonces, se me ocurre, que esa explicación que anda flotando por ahí: qué querés, es peronista; qué esperás, es una villera...No. No nos pongamos el sobretodo republicano para explicar ciertas conductas desesperadas.
Mi tocaya (uhhh) no pegó el trompón porque es una peronista incorregible, ni porque, como yo, es morocha.
Mi tocaya se zarpó porque la opereta se les fue de las manos, y su sueño de gobernadora de Duhalde (que para eso se paseó por acá, por Bahía) se le escurría entre los guantes de boxeo.
Mi tocaya se desesperó desesperadamente porque, che, tanto pero tanto trabajo con la Biblita y esto va a terminar asi...
El problema es que hizo lo que, se ve, sabe hacer.
A mí, te digo, cuando me angarra la desesperación y la impotencia, me pongo a patalear en el suelo. Y los hombres de mi familia, casi, casi, igual. Excepción hecha de algo que pueda amenazar a mis hijos. Ahí no sé. Bah, igual la piña me va a salir tan torcida que me la voy a dar yo misma.
Pero bueno, son costumbres que no tienen nada que ver con la filiación política o el colorete de tu piel.
Eso sí: yo podría comprenderlo en la riña colegial del recreo largo. Pero son honorables diputad@s de la Nación. Ese es el problema. Se ve que las cosas que no les están saliendo deben ser grossas, grossas. Fundamentalmente esa intención tan opositora de degradar la política entre la tilinguería.
Y no se pierdan este análisis, que es serio, no como el mío. Je.

Los militantes



"...Perdimos, no pudimos hacer la revolución. Pero tuvimos, tenemos, tendremos razón de intentarlo. Y ganaremos cada vez que un joven sepa que no todo se compra, ni se vende y sienta ganas de querer cambiar el mundo..." Envar el Kadri. ( gracias, laotra, por dictarme el post)



El día es todo los días. Pero hoy, 17 de noviembre. O mejor, este día de la militancia hoy...

Para todos y cada uno. La más que hermosa canción del Nano.


jueves, 11 de noviembre de 2010

Mujeres


De la misma época, de los mismos años, las láminas que está subiendo la Nilda de Lanús.

11 de noviembre de 1951, tu vieja, mi vieja, tantas mujeres jóvenes votan por primera vez.
¿Gracias a Evita? No sé.
Alicia Moreau de Justo lo venía "predicando" desde hacía cuarenta años. Digo bien: predicando, declamando, consigneando, bandera de lucha agitada una y otra vez. ¡Qué lástima! Una bandera que perdemos los socialistas cuando se hace realidad.
Pero es el gobierno peronista y el empuje de la Eva, criticada y odiada por la oligarquía y por las feministas, quien logra el voto femenino.
¿Es un regalo? ¿Se lo "da" el peronismo a las mujeres argentinas?.
Quizá. Lo más probable.

Porque te digo: muy loable lo de las feministas, muy bueno El segundo sexo que justo, justo se publicó en 1950, por ahí.
Pero la realidá real te la marcaban esas láminas que colecciona el blog de la Nilda. Por ahí pasaba la cosa. Y pasó por muchos años.
El voto femenino. Un logro de un gobierno que tuvo la decisión política, aunque las mujeres estuvieran en ese momento preocupadas por el marido que llegaba a casa. La mayoría, digo.

Y lo del voto femenino me trae de arrastre otras decisiones: la derogación del punto final, el cuadro de Videla, el feriado del 24 de marzo.
Con una mano en el corazón: ¿cuántos éramos los que pedíamos por estas cosas? ¿A cuántos, como a Caparrós, nos pareció que el 24 de marzo feriado era para el turismo? ¿Cuántas veces participamos en escuálidas marchas por los treinta mil?
Me parece, entonces, que de eso se debe tratar esa cosa de gobernar: de tener un proyecto claro, de construír poder para desarrollarlo, de adelantarse a veces con decisiones que, por ahí, no le mueven el pelo a "lagente" en ese preciso momento.
Pero que, como el 24 de marzo, andando el tiempo, se convierten en banderas de las mayorías, del pueblo, bah.
De eso se trata, muchachis de la izquierda, progres, demócratas. Sólo de eso se trata. Si no, pregúntenle al Martín de Morón, que parece que la tiene clara. No sea cosa que, como decía el viejo Engels (¿o era Carlitos?) tiremos al pibe que estamos bañando junto con el agua sucia de la bañera...

sábado, 6 de noviembre de 2010

Llantos...


Volvió la princesa apocalíptica. Volvió para enterarnos de su preocupación. Quien no hace duelo "lo paga", dijo. Mostrándose como la que conoce todos los duelos, la exégeta en duelos, la teacher...¿Quién le dijo cómo "se hace un duelo"? ¿Quién le sopló la regla de oro de "duelar"? Quizá el supremo, o su madre la virgen, con los que ella conversa a diario.
Sí, hubo duelo, mi estimada Biblita. Usté no se dio cuenta o, lo que es peor, no quiere darse cuenta. Ahora, que la Presidenta ni siquiera se pueda tomar una semana para acariciar el recuerdo de Néstor en privado, tiene otro motivo. Pero la pitonisa ofídica no lo dice, ni lo va a decir. Tal vez sólo sugerir cuando manifiesta que eyyyya hubiera dejado a su Jefe de Gabinete en su lugar.
Pero no importa. Todos nosotros lo sabemos: la Presidenta tiene un traidor al lado, un traidor que no le permite tener unos días de licencia. Decilo, Lilita, decilo, si eso estás sugiriendo.
Así que, una lástima. La autoayuda tipo brahmaputra como dice un librero amigo, no la va a usar nadie, Lilita. Cristina no necesita que la aconsejes. Habráse visto.
Eso sí. Yo me permito acercarte unas instrucciones, ya que parece que la cuestión del duelo y del llanto te preocupan sobremanera.
Seguilas, seguí estas instrucciones para llorar del querido Julio. A lo mejor las necesitás en un duelo político. Nosotros, a diferencia tuya, católica de misa diaria, no le deseamos la muerte a nadie.


Y no dejen de pasar por acá. Vale la pena

viernes, 5 de noviembre de 2010

Dibujito animado

Crecimos con los dibujitos de Disney, llorando cuando se moría la mamá de Bambi, berreando de miedo cuando el Capitán Garfio lo amenazaba a Peter Pan, muriéndonos de risa con Tom y Jerry.
Ahora, veteranos, nos toca de nuevo. Llorar y reírnos con el dibujito del Pingüino.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Símbolos


En el primer momento te sumergís en las imágenes, en la música que escuchás, en lo que declaran figuritas y figurones.

Cuando se apaga la pantalla, cuando llega el silencio, ahí están los símbolos, para ayudarte a ver de qué va la cosa:

1-El velorio en la Casa Rosada: no podía haber otro lugar.

Primero, porque el Congreso era ofrecido por el traidor, para sustraer la atención de la teleplatea hacia su figura opaca.
Segundo, porque, y ahí está la fortaleza del símbolo, es la Casa Rosada donde está el Gobierno, donde está Ella, donde se juega este modelo nacional y popular. La Casa Rosada, abierta para los miles de pies que susurraron por sus pasillos. El pueblo. Y no en cualquier lugar: el Salón de los patriotas latinoamericanos.

Casa Rosada- pueblo-Latinoamérica. PRIMERA DEFINICIÓN.

2- El cajón cerrado: que se dejen de joder los elucubradores tipo Perfil y Seprin, vergonzosamente vergonzosos. Ella decidió. Despidió al cuerpo, que le pertenecía, allá lejos en el sur. Y trajo al centro, al ombligo del mundo-país el cajón en el que queda la herencia de aqui para adelante. Para qué verlo, muchachos de los medios vampiros. No es necesario. Y quedó demostrado: Ella en primer plano, acariciando intermitentemente la madera que guarda los sueños compartidos, el proyecto común.
Eso nos trajo, eso compartió con todos nosotros: el proyecto común. SEGUNDA DEFINICIÓN.

3- La marcha de San Lorenzo: cuando el cortejo comienza a salir, la Fanfarria Alto Perú está tocando la Marcha Fúnebre. Se ve en la televisación de algunos medios que un tipo celular en mano corre hacia el director y le dice, le sugiere, le ordena algo. Ahí nomás empieza la Marcha, emblemática, la única que resistió el desprestigio, la única que miles de militantes cantan con orgullo.
El Néstor fue saludado por la Marcha de San Lorenzo. TERCERA DEFINICIÓN.

4- El paraguas: sola, bajo la lluvia, detrás del ataúd. Sola con su paraguas. Para que no queden dudas. Quienes la rodean son colaboradores, militantes, compañeros.
No hay obsecuente llevándole el paraguas. CUARTA DEFINICIÓN.

5- La vuelta el domingo: hablando en el aeropuerto con sus ministros.
Minimizando el hecho de que no puede tomarse ni siquiera diez días de licencia, como cualquiera de nosotros, porque tiene un traidor al lado.
Diciendo: me eligieron para gobernar. Eso es lo que estoy haciendo. ÚLTIMA DEFINICIÓN.

Seguramente se me escapan otras tantas. Pero yo, con estas cinco, me doy por más que satisfecha. Presidenta militante. Apretando las manos sobre las riendas del destino del país. Firme. Decidida. Convencida.

Por supuesto que necesita que la apoyemos. Por supuesto que necesita a la militancia. Por supuesto.

Pero no nos engañemos. Es una leona...

domingo, 31 de octubre de 2010

El juego de las diferencias...


1- No es un helicóptero.
2- No se escapa.
3- Hay una guardia de honor de Granaderos, no una Guardia de Caballería reprimiendo.
4- Va a encontrarse con la Historia Latinoamericana.
...¿ A alguien se le ocurre alguna más?...
(gracias a Matías por la imagen que hace innecesarias todas las palabras).

sábado, 30 de octubre de 2010

El Oliverio


Del inolvidable Oliverio Girondo, para ustedes saben quiénes...



Que los ruidos te perforen los dientes...



Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.

OLIVERIO GIRONDO

Canción




Como si el Héctor Negro lo hubiera escrito ayer, para vos, para mí, para todos nosotros los miles.


"...Si es el dolor al fin quien nos iguala

y la esperanza quien nos ilumina..."


jueves, 28 de octubre de 2010

Compañero.

Qué mierda. No me sé la marchita. Canté siempre la Internacional. Piba de la Fede, marxista...Qué mierda me importa. .
Gracias por devolverme la mística política.
Gracias por hacer las cosas que ni siquiera los zurdos creíamos posibles.
Gracias por permitirle a mis hijos entusiasmarse de la misma manera que vos y yo nos entusiasmamos en aquellos tiempos.
Gracias por reivindicar la pareja militante.
Yo te cantaría con todo el gusto La Internacional.
Pero ésta me pone la piel de gallina.
Y que alguien se atreva a discutirme que desde el 2003 a esta parte "los días más felices siempre fueron peronistas".
Chau, compañero...


miércoles, 27 de octubre de 2010

......


Nada...Cuando te tiemblan las manos y se te borra el monitor...Nada...Mañana vuelvo.

lunes, 25 de octubre de 2010

Pelotudus argentus

Lástima que no los vamos a poder censar. Ya lo dijo más que bien don Gerardo acá.

domingo, 24 de octubre de 2010

Ferroviarios



Hechos. Acontecimientos. Casualidades. El miércoles lo mataron a Mariano, tercerizado del ferrocarril....El viernes nos vamos de visita con la escuela al Museo Ferroviario de Ingeniero White. ¿Casualidades?
Yo, nieta e hija de ferroviarios, ferrocarrileros, que escucho el quetrenquetren del tren y se me pone la piel de gallina. Yo, que soy capaz de esperar un rato en ese paso a nivel de Lavalle casi Corrientes (en Bahía, che) para ver la luz de la máquina apareciendo en la curva, para sentir esa cosa indefinida, la vibración en los pies.
Yo, reviviendo la máquina de vapor de mi tempranísima infancia prelibertadora.
Yo, que aprendí a saber cuándo la máquina entraba en una curva, por el mínimo movimiento de los vagones.
Yo, escuchando a los chicos, al ver en las fotos la magnitud de los talleres de Noroeste y Spurr, hoy vacíos y taperas, escuchando su asombro: Profe, ¿por qué hoy no hay nada? ¿Qué pasó, profe? Y explicarles que pasó Martínez de Hoz, y Cavallo, y Menem, y que los vendimos ignominiosamente.
Los chicos descubriendo las zorras, los tornos ferroviarios, la gorra del jefe, la campana, las salivaderas que por supuesto probaron entre risas.
Los chicos viendo ese tren histórico que empieza con Roca y su fusil, corriendo al aborigen. Sigue con el Pocho sonriente y los ferrocarriles argentinos, y el vagón con el cartel Unión Ferroviaria White Presente, y el otro, ramal que para, ramal que cierra...
Y las viejas fotos de las fiestas ferroviarias, las oficinas, la balanza y las encomiendas, el farol del guarda...


Es un museo que moviliza...Un museo que te explica lo que perdimos y lo que hay que recuperar...Un museo que te habla del orgullo del pibe que entraba al ferrocarril sin haber hecho la escuela, como mi viejo, y allí encontraba laburo, capacitación, educación, pertenencia sindical.
Ferroviarios que vivieron en carne propia el vaciamiento. Ferroviarios a los que se les caen las lágrimas cuando pasan por los galpones llenos de yuyos. Ferroviarios...

(foto: talleres de Spurr, Ferrocarril Roca, 1964)



jueves, 21 de octubre de 2010

BUITRES


No voy a hacer análisis ni especulaciones. No voy a tomar por atajos investigativos. No voy a pasar factura.

Voy a hablar como mamá. Mariano tenía 23. Mi hijo más chico tiene 25. Podría haber sido Mariano. O no. Pero podría haber sido.

Y como mamá me molesta, me hiere, me enojan los buitres que revolotean sobre el cadáver.

Sin importarles que hay un hijo, un hermano, un nieto, un amigo que ya no está.

Me enfurecen los buitres. Los de acá y los de allá. No sé si se entiende. Mirta, Vilma, Pino, Bazán, Bonelli, Feinmann el malo...

Porque, antes de pensar en un pibe que ya no está, se frotan las manos buscando el rédito político. A quién beneficia. A dónde tiramos toda la mierda.

Yo no le voy a pedir objetividad y frialdad en el análisis a la familia de Mariano, ni siquiera a los militantes que lo acompañaban.

Pero sí les puedo exigir profundidad en sus conceptos a los dirigentes, a los que vociferan ¡¡¡el gobierno mata trabajadores!!!!; a los que, de un día para otro vieron abrirse las puertas del estudio mayor de la televicio; a los que , como por arte de magia, se transformaron en ciudadanos comolagente, con mérito para que la señora de los almuerzos se digne invitarlos a su mesa.

Sostengo, entonces que como mamá, puedo ser políticamente incorrecta.
Porque lo pensaría así si lo estuvieran haciendo con mi hijo.
Si en el núcleo duro de mi concepción política subsiste el "cuanto peor, mejor"...¿por qué no me voy a frotar las manos ante este crimen? Tenemos un mártir...¿Vieron?

Y repito: hablo de los dirigentes, no de los militantes.

Y digo: este ha sido un crimen dirigido a la juventud especialmente. Como diciéndole: déjense de joder...no militen...si van a terminar muertos...
Como ha sido un crimen con otro mensaje también: los sindicatos están podridos. No sirven.

Veteranos señores dirigentes de algún partido de izquierda...¿todo vale?

Porque no le vamos a pedir que nos escuche la derecha fascista.
Porque sabemos que para los asesinos, las patotas, los oscuros señores del poder, sí, para ellos todo vale.

¿Para nosotros también?.

domingo, 17 de octubre de 2010

Feliz día, chichís...


Con el Aznavourian, cantándote esa misma que cantábamos con Mary en el aula de cuarto magisterio...


Avec ton sourire au coin de tes lèvres
Avec ton regard comme rempli de fièvre
Tu sembles sortir des mains d'un orfièvre
Et je ne peux que t'aimer mon amour

Avec dans ton cœur des points vulnérables
Avec les fureurs dont tu es capable
Tu es tour à tour l'ange ou bien le diable
Qui vient troubler mes nuits et mes jours

Ceux qui disent des sottises
Et prédisent notre échec
Je les ignore et t'adore
Plus encore avec

Avec tes façon de fille à la page
Avec tes curieux écarts de langage
Le peu de printemps
qui compte ton âge
Je voudrais bien te garder toujours

Avec dans ta tête un grain de folie
Avec dans ton corps le goût de la vie
J'ai trouvé en toi toute une harmonie
Et je ne peux que t'aimer mon amour

Avec ta pudeur mêlée d'indécence
Avec ta candeur frôlant l'inconsciense
Ta maturité si près de l'énfance
Je voudrais bien te garder toujours

Avec tes chagrins
Tes éclats de voix
Ton rire enfantin
Ta manière à toi
De parler soudain
De n'importe quoi
Et qui vont si bien
Avec toi


viernes, 15 de octubre de 2010

El Pablo y los necios.


Vengo de la escuela. Cafecito mediante empiezo a visitar a mis amigos blogueros. Como siempre, paso primero por lo de laotra...Y ahí me encuentro con lo que escribió Pablo. Ya tá, ya no hace falta nada más.

Grande el Pablo, hijo de mi estimada compañera de colegio secundario, la Conce, mina dulcísima si las hay. Grande...Léyalo señora y señor. Y después me cuenta...

Yo, yo adscribo a todo. Y como con el veto: le doy mis dos manos a Cristina para ayudarla a firmarlo.

jueves, 14 de octubre de 2010

El Censo



Ojo, que todavía siguen los impresentables de siempre queriendo convencernos de no hacer el censo. Sí, esos que en el 80 abrieron la puerta con una sonrisa al lapicito feliz. En un país en que 30.000 no iban a ser censados. En un país en que 500 bebés no iban a figurar con su verdadero nombre. En un país ahogado por el miedo y el silencio.

Son los mismos que en el 91 y el 2001 también abrieron la puerta, jaraneros y patriotas. Para contestar que no tenían trabajo, que eran jubilados y no podían mantener su casa, que la jefa de hogar era la mujer, docente cobrando en patacones, porque el marido había perdido el empleo dos años antes.

Son los mismos...Y una se pone a pensar. ¿No será que les da un poco de cuiki la posibilidad de que el censo nos muestre el país real sobre el virtual fabricado por los medios?

¿O será que habiendo probado todas, pero todas las estrategias golpistas, esto del No al Censo se les aparece como la república en armas, la Libertadora ganando las calles, la Unión Democrática en campaña?

En resumen, no jodan, no jodan porque lo que están proponiendo es lisa y llanamente violencia institucional, disfrazada algunas veces de chascarrillo gracioso, y otras veces con el traje de una ética ciudadana tan ajada que ante el menor vientito se desarma.

martes, 12 de octubre de 2010

Ellos estaban antes...


Fijate, mirá estos valles, el río que corre por ahí abajo, el pehuén. Ellos estaban antes. Ellos, los que fueron asesinados y arrinconados por el Zorro del Desierto en nombre del progreso y de la razón.

Ellos vieron antes la nieve cubriendo todo en los inviernos duros del sur. El sol, Antü, escondiéndose cada vez más rápido. La claridad de la luna, Ale, en las noches heladas. La explosión de la primavera a la orilla del Limay.

Ellos eran la gente de la tierra.

Cuando pases por la ruta 40, ahí, en la zona de la confluencia, de ese valle casi de película, acordate. Estás de prestado. La grandiosidad del lugar tiene otros dueños.

Nosotros...bajamos de los barcos.

Por eso quisimos comprender esta realidad con la mente europea de nuestros antepasados. Por eso nos parecieron salvajes. Por eso nos subimos al carro del progreso y la civilización.

Sería hora de que empezáramos a desaprender nuestra europeidad. Sería hora de que aprendiéramos de los reales dueños de esta tierra.

Sería hora de que, asumiendo estas raíces ancestrales, diéramos vuelta la cara hacia adentro, hacia nuestra América, hacia la otra historia.

Y en una de ésas, nos dejamos de joder con las carabelas y Colón en el acto del "día de la raza".

Digo, nomás...

sábado, 9 de octubre de 2010

Écoutez...

Don Artemio la subió en la versión de Eric "Dr.House" Clapton. Y yo me acordé de aquel viejo disco donde Yves Montand te enamoraba cada vez que lo escuchabas.
Acá tá. Porque es sábado, porque hay sol, porque en primavera siempre, siempre tenemos nostalgia del otoño, a veces.
Como cuando hace frío y añoramos el calor.
Y cuando rogamos por una helada en un verano de cuarenta grados.
Y sí, somos nostalgiosos de todo...







Les Feuilles Mortes

Oh! je voudrais tant que tu te souviennes
Des jours heureux où nous étions amis.
En ce temps-là la vie était plus belle,
Et le soleil plus brûlant qu'aujourd'hui.
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle.
Tu vois, je n'ai pas oublié...
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle,
Les souvenirs et les regrets aussi
Et le vent du nord les emporte
Dans la nuit froide de l'oubli.
Tu vois, je n'ai pas oublié
La chanson que tu me chantais.





C'est une chanson qui nous ressemble.
Toi, tu m'aimais et je t'aimais
Et nous vivions tous deux ensemble,
Toi qui m'aimais, moi qui t'aimais.
Mais la vie sépare ceux qui s'aiment,
Tout doucement, sans faire de bruit
Et la mer efface sur le sable
Les pas des amants désunis.


Jacques Prévert. Joseph Kosma





jueves, 7 de octubre de 2010

Hombres


"...Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles..." Bertolt Brecht

miércoles, 6 de octubre de 2010

Historias de veletas...



Me lo dedico y te lo dedico...Disfrutemos de uno de nuestros poetas más grandes, que, con este poema, supo meterle el dedo en el orificio trasero llamado orto, a más de uno...Con ustedes, el Armando, sí, el Tejada Gómez...





LA VELETA Y EL VIENTO




Como el mundo es redondo se aconseja
no situarse a la izquierda de la izquierda
pues, por esa pendiente el distraído
suele quedar de pronto a la derecha.
Se han dado casos. Se repiten tanto
en estos tiempos de confusa urgencia,
que el que quiere cambiar la flor de mano
debe ejercer la ciencia y la paciencia.
Pero no en breves raptos o relámpagos
ni a palos con el águila agorera,
tampoco en conversadas salamancas
de sexo y saxo y de pilosa niebla.
Esas raras maneras del hartazgo
pueden ser distracciones pasajeras,
síntoma típico de que el ocio endémico
sustituye la historia por la histeria.


¡Hay que ser consecuente con la furia!


Escoger entre el viento o la veleta.
ARMANDO TEJADA GÓMEZ, Tonadas para usar

La delgada línea roja.


Una delgada, casi imperceptible línea roja une, ata, acomoda, amontona...
A los troskos que nadan en el placer del NO a todo para seguir luchando eternamente (como bien lo dice la compañera del diván).
A las obsecuentes directoras de escuela, que supieron arrodillarse ante los dictadores que le ordenaban cantar Aurora en el patio y bajo cero...
A la tilinga clase media que cerró el orificio bucal (mientras el otro se le cerraba de angustia a fin de mes) cuando la Rata vendió hasta los calzones de la Patria...

Una delgada línea roja los va atando en su oponerse "progre".

La facultad tomada y para siempre, no importa a qué costo, porque total nosotros estamos para eso, para luchar, luchar, luchar. Por uno, dos, mil, quichicientos Vietnam. Y como el horizonte queda tan pero tan lejos, tenemos garantizada la lucha hasta que seamos más que viejos...
La directora que trata a toda costa de convencer a sus súbditas docentes de que no, de que para qué, de que por 200 mangos vas a ir quién sabe a la casa de qué negro de mierda. Que no te van a abrir, que los datos ya están cargados, que todo está digitado.
La misma directora que te dice: sí, están poniendo plata en educación, pero después te exigen resultados (!!!!!!!!!) y si no llegás no te dan más plata (!!!!!!!!). Y no hago la maratón de lectura porque la Fundación Leer está sostenida por multinacionales (che, esto no lo dice una directora sino ese profesor super progre al que le calienta tres pelotas que sus alumnos lean).

La clase media urbana que contesta en La Nazión la encuesta sobre el censo, y que hace circular ese mail pedorro de no le abro, los datos los manipula Moreno, es el censo K.

La misma clase media que, en cuanto puede, y si no puede lo mismo, se toma minivacaciones a la europea para ir a visitar las ballenas, o los salames de Tandil, o las ruinas de los comechingones.

Una delgada línea roja los acogota: el convencimiento de que la queja y el NO vienen más que bien para la lucha, para la resistencia republicana, para sentirse alguien...

Hasta estoy tentada de pensar que el placer que les otorga el meopongoatodoylucho es tan, pero tan grande, que se privan ellos mismos del otro, del placer colectivo de construir para todos.

Pero bueno, la democracia es esto: garantizar que cada uno tenga el placer que se le cante. Aunque algunos placeres sean de una hijaputez que encandila.

Don't worry, decía un personaje de Gasalla parecido a la Su...No os preocupéis, troskos queridos. Dormid tranquila, clase media pedorra soñando con ese peldaño superior de la escalera dorada de la que están agarrados con uñas y dientes.

Don't worry.

Mientras tanto, contra viento y marea, la historia se construye en vericuetos, laberintos impensables, pero se construye. Y los que hemos decidido estar en ese viento y en esa marea lo sabemos: ustedes siempre van a estar, siempre con el NO, siempre con la frase corta e hiriente. Siempre van a estar. ¿Y saben qué? Van a estar para que nuestra vida sea más interesante aún de lo que es.

(y agrego: valiente muchachada clasemediera,¿ dónde estaban en el censo del 80 que le abrieron las puertas al censo de la dictadura? luchadores de las mejores causas,¿ dónde estaban cuando CTERA resolvió no hacer el censo neoliberal del 2001 y más de uno se enganchó en las vacantes que dejamos?)

lunes, 4 de octubre de 2010

Clase media...


Ideas que a una le andan dando vueltas por ahí. Las neuronas no hacen las sinapsis adecuadas. Menos mal que está Catanpeist para redondearnos el concepto. Ay, Artemito, Artemito...

viernes, 1 de octubre de 2010

Vamos a andar...

¿No se te ocurre que hay un hilo finito, finito, que une aquellos días de las patas en la fuente, con este rescate popular?
¿No se te pasó como un rayo por delante de tus ojos la imagen del Chicho Allende con toda su dignidad?
¿No escuchaste las cacerolas de los agrogarcas por Palermo?
¿No te llegó el odio acérrimo de los barones de Santa Cruz de la Sierra?
¿No te acordaste de Honduras, sí, Honduras, ésa que queda tan lejos que Macri y Tutanlegrand no saben en qué lugar del mapa está?
¿No te parece que ya es tiempo?
¿No creés que hay dos veredas, y no se puede estar en las dos o en ninguna?
¿No pensás que ya no hay tiempo para distraídos, para indiferentes, para individualistas?
Digo, porque acá se está escribiendo la Historia. Y a lo mejor vos estás viendo a Tinelli...

martes, 21 de septiembre de 2010

¿Adónde fuiste en la primavera, mamá?


El primer día de la primavera que festejamos en la escuela, digo, fuera de la escuela, creo que fue en sexto grado...Con el colectivo La Acción nos vinimos al Parque de Mayo, acá, en Bahía, que para nosotros puntaltenses era casi, casi, como el viaje a Europa...

Picnic con guardapolvos puestos y maestras de taquito chupete dando vueltas entre el piberío para que nadie se hiciese el guarro. Picnic al que fui con unos caramelos en el bolsillo porque, en realidad, era un paseo, no un picnic. Menos mal que la hija del dueño de la confitería , esa, que estaba frente a la plaza, y en la que Leo Dan filmó escenas de La muchachada de a bordo bis, bueno, la hija del confitero, había llevado sánguches de miga...¡Sánguches de miga! Imaginate, todos nosotros hijos de laburantes de los sesenta. Cuándo carajo ibas a comer sánguches de miga. Y ese es mi primer recuerdo: un sánguchito de jamón y queso sentada en el borde de la fuente que está, o no sé, en el medio del parque.

El primer año de la secundaria fuimos con la profe de Lengua, cuyo marido era capitán de Marina...¿adónde? A la Base Naval Baterías. Sede de la Infantería de Marina. Subordinación y valor. Ahí no me acuerdo que comimos. Sí me acuerdo que había una piba rebonita, rubia, con esos pantalones blancos oxford, que tan bien le quedaban a ella y a la Liliana Caldini. Y el primer cigarrillo mentolado, asqueroso, fumado entre los médanos.

Y el último año del magisterio, que en el colmo del desconche, nos disfrazamos en el mismo colegio, las profes agradecidas se refugiaron en la sala de preceptores, mis cinco compañeros futuros maestros se afanaron de la primaria los morriones de granaderos, y nos pasamos toda la mañana yendo y viniendo disfrazados y espantando burgueses....Jiji, año sesentaynueve...

La universidad fue otra cosa. Porque la semana del estudiante (?) era toda una institución sagrada: torneos de lo que se te ocurra...yo ví caerse al lado mío a la piba que ganó el concurso de quién se tomaba más rápido la damajuanita de vino...Paseos por el Parque de Mayo en los camiones repartidores de la Coca Cola (que no sé por qué los prestaba, si los que íbamos arriba lo menos que tomábamos era la bebida yanqui), aferrados a los costados, y flameando por el viento y por el pedo que habíamos sabido conseguir.

Después vino el 73...Los picnics, o los encuentros, o las peñas tenían otro color (ja, estoy tentada de decir, color rojo, como el trapo). Casi, casi como el picnic del Bombita. Guitarreadas, debates sobre las tesis de Marx, un garrón, che. Y los bailes en el club universitario, lentos. Porque como dice mi amiga Nilda, las chicas de la Fede bailábamos lento. Casi aburrido, te diría.

Chau, pará de contar...Los picnics de la primavera desaparecieron como el feriado de carnaval...Desaparecieron.

Y ayer les preguntaba a los chicos en la escuela: ¿qué van a hacer mañana? Resulta que se van al Parque de Mayo, al Paseo de las Esculturas que es casi un apéndice. Van a juntarse, a matear, a sacarse mil fotos para subir al féis. Igual, igual...

Así que, que viva la primavera, con toda esa maraña de lugares comunes, las flores, las abejitas, todo lo nuevo que brota, el amor y esas huevadas que cantaba la Violeta Rivas en Fiebre de Primavera.

Che, se trata del resurgimiento, de esos perfumes que te acompañan por la calle, del calorcito a la tarde mientras te tomás un café en el jardín. Qué cosa ancestral te remueve la primavera, no sé.

Pero disfrutala sin explicaciones porque ahí está...

(la foto: Quinto año Magisterio, y en ésta estoy, de guardapolvo gris y rancho blanco, allá atrás, donde estábamos las más colifatas)

lunes, 20 de septiembre de 2010

Artemito...


Ay, laotra, hasta en esto nos parecemos. Hoy caigo por su blos, el de la sirena envodkada, y veo que su primer libro fue Artemito y la princesa. Colección Robin Hood. Tapa dura. Hojas gruesas y amarillas. Que descansaba en mi bibliotequita de nena junto a Mujercitas y el Belgrano de la colección Billiken. Los únicos tres, aclaro...
Y al Artemito lo debo haber leído como cien veces. Y pinté los dibujos.
Era tan tierno el dragoncito. Era tan real.

Ni siquiera existía el horóscopo chino en ese tiempo. Ni siquiera sabía que yo también era dragona. Y que me iba a encontrar, setentas mediante, con un dragón que sigue acá. Porque vio, laotra, los dragones somos fieros, abrimos la boca y nos salen llamas, pero en el fondo adolecemos de una gran timidez, y nuestra virtud es la lealtad y la fidelidad.

Eso solo quería decirle, mi gemela virtual. Que, como en un montón de cosas, usté y yo fuimos niñas imaginosas por haber leído muy temprano libritos adorables como éste, el del dragoncito Artemio...

sábado, 18 de septiembre de 2010

Negros de mierda...


Fuiste a preparar café a la cocina de la escuela, y te encontraste con la indignación indignada del kiosquero, una maestra, y las tres auxiliares (a las que en mi época se les decía porteras, como si lo único que tuvieran que hacer fuera abrir la puerta).

Indignados porque el mini-monopolio de la información bahiense había asegurado que, en un barrio de la periferia, las casas del Plan Federal iban a ser entregadas a "esos tipos que van a traer del conurbano".

Náaaaa, les dijiste. Ya lo aclaró el delegado municipal del barrio: hay una condición primerísima para calificar en estos planes, y es la residencia en el lugar por no menos de cinco años.

Medio que no te creyeron. Porque se imaginan, "esa" gente que traerán de allá. Patético, porque una de las compañeras auxiliares es parte de "esa" gente , y vino de allá. Patético, porque no estaban hablando ni Bioy, ni Borges, ni la Vicky Ocampo. Estaban hablando laburantes como vos...

Y siguieron los lugares comunes: que no hay que regalarles nada, que si no no trabajan, que si les das semillas para una quintita ni siquiera las riegan, que es más fácil robar que trabajar...

Toda la batería de frases hechas del mediopelo argentino.

Y por debajo, muy por debajo pero ahí: el odio al Otro, al diferente, al que se tiene que quedar escondido, y en lo posible no existir en esta ciudad de gentes tan pero tan gentes.

Los miraste a todos un poquito y les dijiste: qué jodidos somos, muchachis, pero qué jodidos somos. Olvidados de nuestra identidad. Peleando con uñas y dientes para parecernos a los que envidiamos, a los personajes de Caras, de Gente, de la televicio. Como en esa escalera que querés subir pisando al de abajo y mirándole el culo al de arriba. Como si el de arriba te permitiera subir, mirá vos.

Lo más triste de todo, lo más peligroso, es que la maestra era una de las más convencidas. Qué estrategias aplicará en su labor docente en una escuela que no es precisamente el San Andrés...Con qué prejuicios se enfrenta cada día al entrar al aula donde un ochenta por ciento son morochitos..pero lindos, eh? Qué enseña esta mina, qué enseña...

Si escarbás un poquito surge todo lo otro: que con los militares vivíamos tranquilos, que este es un gobierno de zurdos, que nos están matando a todos...

Mirá si no nos debemos la gran discusión nacional todavía. Mirá si no fue profundo el daño. Mirá si no nos destruyeron.

Eso sí, qué bonito es que haya una ley de matrimonio igualitario. Nos hace sentir progres, por permitir a un sector de lo diferente que puede, después de tanto escarnio, asomarse a la luz. Pero pará ahí, che...Los negros son otra cosa...Los negros tienen cuarenta hijos para cobrar la asignación universal. Y ni siquiera llevan los pibes al hospital. Y las pibas embarazadas, ni un control se hacen.... Y cuando vos les decís que no, que viste las libretas, que las salitas médicas laburan todo el día, que las pibas se controlan, se hacen ecografías...Te contestan, ¿ah, sí? como quien oye llover. Porque la coraza que les recubre el marote lleno de frases hechas es impenetrable, como el bosque chaqueño.

Qué pelea cultural la que hay que dar, cuando los sectores dominantes han logrado formatear las cabezas del dominado de tal manera. ¿Cómo decía el viejito Marx? ¿Era la tesis 11? Eso... eso de que la existencia de la ignominia no alcanzaba, había que tener conciencia de la ignominia.

Mirá si falta todavía. Mirá si el camino es largo.

Eso sí: la alfombra ya se corrió y la mugre se ve. No podés ocultarla. ¿No te parece que de acá el camino es más fácil?

domingo, 12 de septiembre de 2010

Asociaciones...¿libres?




Viste que, a veces, tu monólogo interior, tus neuronas pensantes (que no son muchas), todo eso se va por vericuetos que ni vos lo tenías en cuenta.
Ayer se juntan el 11 de setiembre del díadelmaestro, padredelaula. Y el 11 de setiembre de aquel otro Maestro, don Salvador, un Che, como decía la canción del Isella, sí el mismo César que después se perdió en los laberintos de la historia y nunca más se pudo encontrar.

Y se juntan los onces...Y vos leés los diarios de Chile esperando alguna mención, actos conmemorativos, la Plaza de la Moneda llena. Y no...No es noticia, parece, el aniversario del golpe genocida de Pinochet.
Sí, hubo actos, hubo conmemoraciones puntuales. Hubo.
Pero ya sabemos que la realidad está en la tapa del diario o ya no es realidad.
Y ahí la asociación no libre. La asociación con nuestro 24 de marzo. ¡Cómo discutí esa medida del gobierno K que declaraba feriado nacional inamovible esa fecha! El Martincho Caparrós estaba de acuerdo conmigo, mirá vos. Y me daba argumentos. Salir a debatir el error oficial con las ideas del Martincho. Qué lujo.
Porque no era una fecha para irse a tomar mate al parque, porque iban a terminar haciendo de ella un feriado largo, porque lo único que le interesaba a K era frivolizar la historia y los derechos humanos...
No te digo que cambié muy pronto de opinión. Casi, casi, me tardé hasta este año. Con las marchas multitudinarias. Con actos y recordaciones en todo el país. Con escuelas que hasta hace poco se las arreglaban para no mencionar nada...
Y ahí me di cuenta de mis argumentos mezquinos (no vamos a decir que son mezquinos los argumentos del Capa, no, a ver todavía si su ego se ofende). Mis argumentos eran mezquinos. El feriado nacional obligatorio nos impuso, a nosotros, poco memoriosos, el recordar y analizar y debatir cada vez más algo que nos duele tanto que preferimos meterlo debajo de la alfombra.
Y si ése no es el comienzo de un cambio cultural, qué es entonces...
Por eso, porque los diarios se ven obligados a hablar del 24 de marzo y la dictadura. Porque los canales de televisión no tienen otra que reflejar las marchas, los actos, las palabras. Aunque hablen de sectores encontrados, peleas entre organizadores, etc. etc.
A eso me refiero cuando veo qué reflejan los medios chilenos. Son tan prolijos estos chilenos que, como dije alguna vez, podés encontrar jarros de cerámica con la cara de Pinochet o con la del Chicho para comprar. Vos elegís.
Son tan prolijos que el Pinocho se murió y estoy segura de que su fotito todavía está en todos los lugares en donde estaba.
Entonces, ahora me cierra el círculo. La descolgada del cuadro de Videla. El feriado del 24. La política de derechos humanos como cuestión de Estado.
Aunque, en su momento, con esos argumentos de izquierda tilinga, haya cuestionado lo que, de alguna manera, no terminaba de comprender.
Ojo, a ver si todavía los muchachos de la izquierda hacemos los mismo que en el 55, o en el 46. O en el 83, sin ir más lejos, con la teoría de los dos demonios...Mirá que el tiempo te va a resultar más que largo para arrepentirte...

sábado, 11 de septiembre de 2010

Maestras y maestros


Ayer fui al quizá último acto del día del maestro en mi carrera docente. Y hubo muchos. Desde los lejanos del jardín de Grünbein, donde más que un jardín éramos una familia. Siguiendo con los de la escuela 50, en la que con Mara y María Rosa teníamos el coro de los pibitos de primero, que cantaban como descosidos en todos los actos. Y los de la EGB. Y los poquitos de la ESB.

Y en todos, el himno a Sarmiento. En todos, o casi todos, los lugares comunes del "padre del aula", del "niño que nunca faltó a la escuela", del patriota ejemplar. Sólo una vez, en un acto del 11 de setiembre, las maestras leímos una carta abierta de CTERA en defensa de la educación pública. Y alguna otra vez, en alguna escuela se recordó a nuestro Carlos Fuentealba. Y a lo mejor a Marina Vilte, desaparecida por la dictadura. Pero muy pocas veces.

Siempre, la higuera, el telar de doña Paula, el niño Domingo que iba a clase bajo los peores diluvios.

Así estamos. Nos debemos, como maestras y maestros, una reconsideración de nuestra historia. Nos debemos un debate. Porque si Sarmiento es el padre del aula, yo prefiero ser huérfana de toda orfandad.
Nos debemos el crecer en el pensamiento, el madurar en el bagaje ideológico.
Nos debemos poder reírnos sin complejos de la Noelia de Gasalla, sin vergüenza, porque llegamos al punto en que sabemos positivamente que nosotras, las maestras, NO somos Noelia. Pero esto es algo que todavía nos lo debemos.
Nos debemos defender sin falsas declamaciones la escuela pública, mientras mandamos tranquilamente a nuestros hijos a la privada.
Nos debemos reconocernos como trabajadoras y trabajadores de la educación, ni apostolado, ni vocación de mártires.
Nos debemos asumirnos como profesionales de la educación, con el desafío de querer saber cada día más, sin que el "corro de una escuela a otra" sea el pretexto para no.
Nos debemos la discusión sobre nuestros alumnos, sobre su futuro, sobre nuestras responsabilidades.

Nos debemos sacarnos de encima al padre del aula. Ya está. Gracias por la 1420. Pero ya está, Domingo Faustino. Porque ¿sabés una cosa? Cuando leo en tus libros el tremendo desprecio por el gaucho, por el aborigen; la admiración casi cipaya por una Europa que ni te dio la hora...veo a quienes ningunean a nuestros chicos, veo a los que quieren la mano dura, veo al que ve a un pibe y cruza de vereda para que no se le acerque ese cara de prontuario que viene por ahí.

Busquemos otros ejemplos inspiradores. Hay. En la historia. En nuestro pueblo. Hay.
Carlos Fuentealba es quizá el más reciente. Pero tantos otros... Así que busquemos.

Qué cosa. Yo me voy de la docencia activa el 31 de diciembre. Qué cosa. Justo en este momento tan apasionante que nos toca vivir. Pero me voy. Porque veo la desidia, porque veo el desaliento, porque veo el nomeimporta. Qué cosa.

Deberíamos recuperar la mística, che. Ser maestro no es cualquier cosa...
(la foto es de mi primer grado, año 1958. No me busquen. Ese día estaba enferma).

domingo, 5 de septiembre de 2010

¡Qué jubileo, amiga jubilada!


Mi amiga la Nilda, gemela virtual, preocupada por mi persona, me mandó un mail. Ahí caí en la cuenta de que hace más de una semana que no ando por acá. Y es por el jubileo de la jubilación. Júbilo de jubilarme. Jubileo de pasar a ser jubilada. Y no hay mejor ejemplo que mis compañeras jubilosas a las que, desde que se jubilaron, no se les borra la risa de la cara...
Ta bien, usté me podrá decir que no sabían ya cómo zafar de las aulas y las palomitas blancas. Tá bien, usté me podrá decir que les importa tres jubilosas velas que esa sonrisa no se hubiera dado en el 2001, para no ir tan lejos.
Tá bien...Pero ¿sabe qué? Cuando yo era maestra nuevita, las viejas estiraban su jubileo ante la incertidumbre de no saber cuándo, cómo y cuánto cobrar...Hasta no hace poco, mis amigas las profesoras se arrastraban por las aulas, dejando jirones de su vida, pero negándose al jubileo. No fuera cosa que tuvieran que ir a pedir limosna a la puerta de las iglesias.
Y ahora...ahora se jubila toda esta gente que, como decía un viejo, antes no se jubilaba. Mire usté.
Y es tan pero tan fácil. Ni gestores, ni peregrinajes, ni sufrimientos al pedo. Yo, la jubilosa docente que, por principio, jamás trabajé más de un cargo, aún en las peores épocas del trueque y los patacones, tengo la ventaja de haber tenido una carrera docente-decente más clarita y derechita que una regla de acrílico.
Y eso simplifica, ya lo creo. Pero también simplifica que te bajes de internés todas las planillas, que el Consejo Escolar, y el Ansés, y el Ipeese te firmen todo al toque. Que Suteba te lleve la carpetoski a La Plata.
Que ceses el 31 de diciembre y sepas, casi con seguridad, que no vas a pasar un mes sin cobrar. Que te jubilás con tus tres mejores años. Que no tendrás el 82% móvil, ese que cacarean los mismos que se cagaron en el júbilo jubilatorio durante tanto tiempo. Pero que vas al cine, y la mitad. Vas a un super, y descuentos. Vas a los parques nacionales y hasta gratis a veces. Vas a la farmacia y también. Vas al gimnasio y planes para la tercera edad (uhhhhh, qué garrón, mon dieu).
Tonce, jubilosa jubilada, che...Esperando a tener todo el tiempo posible. Sin guardapolvo (aunque es parte de mi historia). Sin horarios (aunque esto me va a jugar en contra, ya lo estoy anticipando). Y sin esa tristeza que se veía hace algunos años en los ojos de quienes dejaban de trabajar y no sabían cómo iban a vivir. Mi viejo, uno de ellos. Jubilado como jefe de estación en el ferrocarril y cobrando hasta que se murió como auxiliar administrativo.
Yo quiero ser como mi mamá. Que en el 2000 cortó el cable, que no prendía el calefactor porque de lo contrario no comía, que ni siquiera tenía, como ahora, alguien que le ayuda a limpiar su casa. Yo quiero ser como mi mamá, que el martes se va por segunda vez a las termas de Río Hondo. Y fue al Calafate, y a Chile, y a la fiesta de la vendimia, y a Merlo, y..... Yo quiero ser como mi mamá, que se junta con sus amigas, veteranas de más de 80, para ir a tomar un capuchino a Torre Mora. Y todos los lunes a las 8 de la mañana cumple su guardia de voluntaria en el Hospital Municipal de Punta Alta.
Para eso me jubilo,che. Porque voy a ser una jubilosa jubilada llena de júbilo.
¿Te diste cuenta que empiezo en 2011 en mi nuevo estado? ¡Qué año va a ser el 2011!
Y yo quiero estar jubilante para disfrutarlo a mil.
Che...¿cuándo te enjubilás vos?

jueves, 26 de agosto de 2010

Somos perros sin pedigrí......

Disfrutalo al Barragán. Buena música, buen contenido...Para todos nosotros, perros sin pedigrí y con hocico más que negro.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Hubo otra historia...

...Y se hizo pública. Y no es un relato inventado. Y no es la historia oficial. Y se abrió paso a través de los intrincados laberintos en donde el poder la acechaba. Y se iluminó. Y se brindó al pueblo. Y hoy nos parece que estamos un poco más limpios. Como cuando la Ley de Medios. Como cuando la Ley del Matrimonio Igualitario. Hoy estamos un poco más limpios porque empezamos a sacarnos toda la mugre que la dictadura y el poder mediático nos habían metido en el cuerpo.
Hay otra historia...Es la nuestra...
Escuchalos a la Silvina y al Litto,y, si querés, llorá un poquito. No importa. Hoy es alegría.

viernes, 20 de agosto de 2010

¿Qué tren?


Al final lo dijo. El niño Maurizio. Y lo ratificó con los dientitos llenos de rabia su delfín en el Congreso. Mezclando la imagen del que se cae o lo caen del tren de la historia, con la defenestración casi medieval con la que en los cónclaves políticos se castigaba a los indóciles: así de fácil, tirándolos por la ventana, que eso viene a ser la defenestración.
Y el niño unió las dos cosas, aunque suene raro eso de la ventana del tren. Será porque él nunca lo utilizó. Será porque en su niñez se perdió el invalorable traquetreo que te acompaña mientras vas durmiendo.
Y se metió con la imagen que lo va a hundir solo. Porque, qué cosa, del tren se fueron cayendo, arrojados por la globalización, los miles de argentinos que habían escuchado y creído en el salariazo. Al tren tan veloz del menemismo se quedaron muchos esperándolo en las estaciones cerradas. Y el otro tren, ese que ya no tuvo vías, porque "ramal que para...ramal que cierra". Así que ya hubo un tren que arrojó argentinos por sus ventanillas, Maurizio, ventanillas. Hubo un tren al que no pudieron subir los que hicieron todos los esfuerzos, y del que se tuvieron que bajar también los que hicieron todos los esfuerzos.
¿A ese tren se estará refiriendo el niño? ¿ Al tren de su propiedad? ¿Al tren de la restauración neoliberal?
Indudablemente. En ese tren el kirchnerismo no tiene lugar, porque en ese tren no se lo aguanta más, porque, como dijo Pinedo, largentina, como lagente, ya no aguanta más.
Pero nadie le dijo al niño que ese es justamente el tren que no termina de ponerse en marcha. El tren de los presidenciables opositores. De ahí no vas a poder arrojar al vacío (qué intención violenta, si la hay) a ningún K. Sencillamente porque no están ahí.

Fijate, cuchá, a veces parece la vieja locomotora a vapor de los 50 de nuestra infancia de niños privilegiados. A veces parece que ves la luz poderosa de la Diésel allá lejos en la curva antes de que escuches su voz de sirena en la noche, la Diésel entrando con toda su majestuosidad en la estación en la que montones esperan con sus valijitas.
Y es todas esas cosas. Capaz que tiene los vidrios de las ventanillas, Mauri, sucios, empañados. Por eso no pudiste ver que adentro está lleno, y sin embargo no deja nadie a pie. Nadie que quiera subirse, ¿viste?. Y encima tampoco expulsa. Es un tren que va andando con toda la polenta de los viejos y gloriosos Ferrocarriles Argentinos. Que capaz que no anda tan rápido como nos gustaría. Que capaz que todavía no pasa por todos los lugares que nos gustaría que pasara.
Pero es inexorable. Y a medida que se llena de pasajeros, se ensancha. Y las ventanillas se abren para disfrutar, no para arrojar a la gente.
No sé si es el tren de la historia. Es el tren que nos estamos tomando. Es el tren por el que soñamos más de una vez.

Que te quede claro, niño. NO es tu tren. Vos quedate con el de la Costa, que te va mejor. Eso sí. Tené cuidado. No te pongas cerca de las ventanillas, o de la puerta, o del paso entre un vagón y otro. Algunos de los que se subieron con vos, tienen unas ganas de detrenizarte (o sea, arrojarte del ídem). Porque los niños ricos nunca comparten su tren, ¿no lo sabías?
"Pueden venir cuantos quieran
que serán tratados bien.
Los que estén en el camino
bienvenidos al tren ..."

lunes, 16 de agosto de 2010

Charla en la catedral

No están en la entrada principal. Apenas en una especie de recibidor sobre el costado derecho. Tan íntimo, tan ad hoc para ellos dos, que parecen sentirse más a gusto que en en salón privado del club del Progreso, entre la boisserie y los bronces, olvidando que están entre las piedras neogóticas que el viejito Bustillo sacó de las montañas de acá al lado nomás.
Pero están tan a gusto...Uno enfrente del otro, como en las causeries de los jueves, del amigo Mansilla.
Sí, adivinaste...Son los vitrales enfrentados en esa entrada lateral de la catedral de los Vuriloches. Avellaneda, con su dedo admonitorio, sobre el mapa que te ilustra sobre tanto territorio a conquistar. Avellaneda, arengando al Congreso, explicando las razones, reflejando su ambición en los ojos ambiciosos de sus amigos oligarcas.
Avellaneda diciendo: "...Es necesario ir directamente a buscar al indio a su guarida para someterlo o expulsarlo ya que nos impide ocupar definitivamente en nombre de la ley, del progreso y de nuestra propia seguridad, los territorios más ricos y más fértiles de la república..."
Y mirándolo más allá del pasillo, el Zorro del Desierto, su ministro de guerra, que le decía, siempre, a quien lo quisiera oír: "Para estos pillos, el pan en una mano y el garrote en la otra..."
No está en esta charla informal, pero debería haber estado, por justo derecho, el Generalísimo, aquel que en sus gajes de periodista solía escribir para los porteños "...hoy nos hallamos en peor estado que el primer día en que emprendimos nuestra cruzada contra los salvajes...las misiones apostólicas son ineficaces. Jamás el corazón del pampa se ha ablandado con el agua del bautismo..."
Hace menos que poco les lavaron la cara a estos vitrales, que tienen, como casi un chascarrillo poco inocente, una hermosísima guarda pampa que rodea a personajes tan siniestros.
Y siguen, tan tranquilos, como si estuvieran en la sala de un club privado, Avellaneda y el Zorro, contándoles a los turistas, qué había que hacer con los verdaderos dueños de la tierra.
La catedral es un edificio muy interesante, piedra neogótica en el medio de la tierra mapuche. Muy interesante, si no fuera el símbolo de un genocidio que, parece, seguimos alabando cada vez que miramos los vidrios coloreados por el sol que viene del lago...

sábado, 14 de agosto de 2010

Un pelotudo sueña el sueño de su vida...


¿Podrá ser que un supuesto "periodista serio" se ponga a escribir esta sarta de pelotudeces? Puede ser. Y el Doctor Argañaraz, amigo cordobés del féis, le da en su blog para que tenga y para que guarde. Ah, y todos somos bloggers K, don Carlos Reymundo Roberts (ya estoy dudando de que exista un nombre así. Si hasta parece de novela miaminesca).



martes, 10 de agosto de 2010

Qué día, che...

Como decían nuestros viejos: hoy, otra vez, de nuevo, reiteradamente...un día peronista.
Sol, sin viento, calorcito a la siesta. Y la primavera que nos hace señas para que la esperemos.
Y buéh. Primavera, sol, pajaritos Qué tanto, acá va el haiku de hoy.



jugo de flores
el colibrí lo guarda
entre sus plumas

sábado, 7 de agosto de 2010

Locos...bajitos...niños.


Feliz día, che. Para los que ahora son bajitos, para los que crecieron y siguen siendo locos. Para los niños que éramos en los lejanos 50, únicos privilegiados que nunca más lo fuimos.

viernes, 6 de agosto de 2010

Las grullas de Hiroshima


Analia lo subió hoy al féis. Y me acordé. Hace tanto, pero tanto que leímos este cuento. Y sin embargo sigue ahí. Como sigue ahí el horror de esa mañana de agosto. No se crean que aprendimos mucho. Estados Unidos reiteradamente hace lo mismo en donde lo considera necesario.


MIL GRULLAS

Naomi Watanabe y Toshiro Ueda creían que el mundo era nuevo. Como todos los chicos.

Porque ellos eran nuevos en el mundo. Tambíen, como todos los chicos. Pero el mundo era ya muy viejo entonces, en el año 1945, y otra vez estaba en guerra. Naomi y Toshiro no entendían muy bien qué era lo que estaba pasando.

Desde que ambos recordaban, sus pequeñas vidas en la ciudad japonesa de Hiroshima se habían desarrollado del mismo modo: en un clima de sobresaltos, entre adultos callados y tristes, compartiendo con ellos los escasos granos de arroz que flotaban en la sopa diaria y el miedo que apretaba las reuniones familiares de cada anochecer en torno a la noticia de la radio, que hablaban de luchas y muerte por todas partes.

Sin embargo, creían que el mundo era nuevo y esperaban ansiosos cada día para descubrirlo.

¡Ah... y también se estaban descubriendo uno al otro!

Se contemplaban de reojo durante la caminata hacia la escuela, cuando suponían que sus miradas levantaban murallas y nadie más que ellos podían transitar ese imaginario senderito de ojos a ojos.

Apenas si habían intercambiado algunas frases. El afecto de los dos no buscaba las palabras. Estaban tan acostumbrados al silencio...

Pero Naomi sabía que quería a ese muchachito delgado, que más de una vez se quedaba sin almorzar por darle a ella la ración de batatas que había traído de su casa.

-No tengo hambre —le mentía Toshiro, cuando veía que la niña apenas si tenía dos o tres galletitas para pasar el mediodía—. Te dejo mi vianda —y se iba a corretear con sus compañeros hasta la hora de regreso a las aulas, para que Naomi no tuviera vergüenza de devorar la ración.

Naomi... Poblaba el corazón de Toshiro. Se le anudaba en los sueños con sus largas trenzas negras. Le hacía tener ganas de crecer de golpe para poder casarse con ella. Pero ese futuro quedaba tan lejos aún...

El futuro inmediato de aquella primavera de 1945 fue el verano, que llegó puntualmente el 21 de junio y anunció las vacaciones escolares.

Y con la misma intensidad con que otras veces habían esperado sus soleadas mañanas, ese año los ensombreció a los dos: ni Naomi ni Toshiro deseaban que empezara. Su comienzo significaba que tendrían que dejar de verse durante un mes y medio inacabable.

A pesar de que sus casas no quedaban demasiado lejos una de la otra, sus familias no se conocían. Ni siquiera tenían entonces la posibilidad de encontrarse en alguna visita. Había que esperar pacientemente la reanudación de las clases.

Acabó junio, y Toshiro arrancó contento la hoja del almanaque...

Se fue julio, y Naomi arrancó contenta la hoja del almanaque...

Y aunque no lo supieran: ¡Por fin llegó agosto! —pensaron los dos al mismo tiempo.

Fue justamente el primero de ese mes cuando Toshiro viajó, junto a sus padres, hacia la aldea de Miyashima. Iban a pasar una semana. Allí vivían los abuelos, dos ceramistas que veían apilarse vasijas en todos los rincones de su local.

Ya no vendían nada. No obstante, sus manos viejas seguían modelando la arcilla con la misma dedicación de otras épocas, -Para cuando termine la guerra... —decía el abuelo—. Todo acaba algún día... —comentaba la abuela por lo bajo. Y Toshiro sentía que la paz debía de ser algo muy hermoso, porque los ojos de su madre parecían aclararse fugazmente cada vez que se referían al fin de la guerra, tal como a él se le aclaraban los suyos cuando recordaba a Naomi.

¿Y Naomi?

El primero de agosto se despertó inquieta; acababa de soñar que caminaba sobre la nieve. Sola. Descalza. Ni casas ni árboles a su alrededor. Un desierto helado y ella atravesándolo.

Abandonó el tatami, se deslizó de puntillas entre sus dormidos hermanos y abrió la ventana de la habitación. ¡Qué alivio! Una cálida madrugada le rozó las mejillas. Ella le devolvió un suspiro.

El dos y el tres de agosto escribió, trabajosamente, sus primeros haikus:


Lento se apaga
el verano.
Enciendo
lámpara y sonrisas.


Pronto florecerán
los crisantemos.
Espera,
corazón.


Después, achicó en rollitos ambos papeles y los guardó dentro de una cajita de laca en la que escondía sus pequeños tesoros de la curiosidad de sus hermanos.

El cuatro y el cinco de agosto se lo pasó ayudando a su madre y a las tías ¡Era tanta la ropa para remendar!

Sin embargo, esa tarea no le disgustaba. Naomi siempre sabía hallar el modo de convertir en un juego entretenido lo que acaso resultaba aburridísimo para otras chicas. Cuando cosía, por ejemplo, imaginaba que cada doscientas veintidós puntadas podía sujetar un deseo para que se cumpliese.

La aguja iba y venía, laboriosa. Así, quedó en el pantalón de su hermano menor el ruego de que finalizara enseguida esa espantosa guerra, y en los puños de la camisa de su papá, el pedido de que Toshiro no la olvidara nunca...

Y los dos deseos se cumplieron.

Pero el mundo tenía sus propios planes...

Ocho de la mañana del seis de agosto en el cielo de Hiroshima.

Naomi se ajusta el obi de su kimono y recuerda a su amigo: -¿Qué estará haciendo ahora?

"Ahora", Toshiro pesca en la isla mientras se pregunta: -¿Qué estará haciendo Naomi?

En el mismo momento, un avión enemigo sobrevuela el cielo de Hiroshima.

En el avión, hombres blancos que pulsan botones y la bomba atómica surca por primera vez un cielo. El cielo de Hiroshima.

Un repentino resplandor ilumina extrañamente la ciudad.

En ella, una mamá amamanta a su hijo por última vez.

Dos viejos trenzan bambúes por última vez.

Una docena de chicos canturrea: "Donguri-Koro Koro- Donguri Ko..." por última vez.

Cientos de mujeres repiten sus gestos habituales por última vez.

Miles de hombres piensan en mañana por última vez.

Naomi sale para hacer unos mandados.

Silenciosa explota la bomba. Hierven, de repente, las aguas del río.

Y medio millón de japoneses, medio millón de seres humanos, se desintegran esa mañana. Y con ellos desaparecen edificios, árboles, calles, animales, puentes y el pasado de Hiroshima.

Ya ninguno de los sobrevivientes podrán volver a reflejarse en el mismo espejo, ni abrir nuevamente la puerta de su casa, ni retomar ningún camino querido.Nadie será ya quien era.

Hiroshima arrasada por un hongo atómico.

Hiroshima es el sol, ese seis de agosto de 1945. Un sol estallando.

Recién en diciembre logró Toshiro averiguar donde estaba Naomi. ¡Y que aún estaba viva, Dios!Ella y su familia, internados en el hospital ubicado en una localidad próxima a Hiroshima, como tantos otros cientos de miles que también habían sobrevivido al horror, aunque el horror estuviera ahora instalado dentro de ellos, en su misma sangre.

Y hacia ese hospital marchó Toshiro una mañana.El invierno se insinuaba ya en el aire y el muchacho no sabía si era frío exterior o su pensamiento lo que le hacía tiritar.

Naomi se hallaba en una cama situada junto a la ventana. De cara al techo. Ya no tenía sus trenzas. Apenas una tenue pelusita oscura.

Sobre su mesa de luz, unas cuantas grullas de papel desparramadas.

-Voy a morirme, Toshiro... —susurró. No bien su amigo se paró, en silencio, al lado de su cama—. Nunca llegaré a plegar las mil grullas que me hacen falta...

Mil grullas... o "Semba-Tsuru", como se dice en japonés.

Con el corazón encogido, Toshiro contó las que se hallaban dispersas sobre la mesita. Sólo veinte. Después, las juntó cuidadosamente antes de guardarlas en un bolsillo de su chaqueta.

-Te vas a curar, Naomi —le dijo entonces, pero su amiga no le oía ya: se había quedado dormida.

El muchachito salió del hospital, bebiéndose las lágrimas.

Ni la madre, ni el padre, ni los tíos de Toshiro (en cuya casa se encontraban temporariamente alojados) entendieron aquella noche el porqué de la misteriosa desaparición de casi todos los papeles que, hasta ese día, había habido allí.

Hojas de diario, pedazos de papel para envolver, viejos cuadernos y hasta algunos libros parecían haberse esfumado mágicamente. Pero ya era tarde para preguntar. Todos los mayores se durmieron, sorprendidos.

En la habitación que compartía con sus primos, Toshiro velaba entre las sombras. Esperó hasta que tuvo la certeza de que nadie más que él continuaba despierto. Entonces, se incorporó con sigilo y abrió el armario donde se solían acomodar las mantas.

Mordiéndose la punta de la lengua, extrajo la pila de papeles que había recolectado en secreto y volvió a su lecho.

La tijera la llevaba oculta entre sus ropas.

Y así, en el silencio y la oscuridad de aquellas horas, Toshiro recortó primero novecientos ochenta cuadraditos y luego los plegó, uno por uno hasta completar las mil grullas que ansiaba Naomi, tras sumarles las que ella misma había hecho. Ya amanecía, el muchacho se encontraba pasando hilos a través de las siluetas de papel. Separó en grupos de diez las frágiles grullas del milagro y las aprestó para que imitaran el vuelo, suspendidas como estaban de un leve hilo de coser, una encima de la otra.

Con los dedos paspados y el corazón temblando, Toshiro colocó las cien tiras dentro de su furoshiki y partió rumbo al hospital antes de que su familia se despertara. Por esa única vez, tomó sin pedir permiso la bicicleta de sus primos.

No había tiempo que perder. Imposible recorrer a pie, como el día anterior, los kilómetros que lo separaban del hospital. La vida de Naomi dependía de esas grullas.

-Prohibidas las visitas a esta hora —le dijo una enfermera, impidiéndole el acceso a la enorme sala en uno de cuyos extremos estaba la cama de su querida amiga.

Toshiro insistió: -Sólo quiero colgar estas grullas sobre su lecho, Por favor...

Ningún gesto denunció la emoción de la enfermera cuando el chico le mostró las avecitas de papel. Con la misma aparentemente impasililidad con que momentos antes le había cerrado el paso, se hizo a un lado y le permitió que entrara: -Pero cinco minutos, ¿eh?

Naomi dormía.

Tratando de no hacer el mínimo ruidito, Toshiro puso una silla sobre la mesa de luz y luego se subió.

Tuvo que estirarse a más no poder para alcanzar el cielorraso. Pero lo alcanzó. Y en un rato estaban las mil grullas pendiendo del techo; los cien hilos entrelazados, firmemente sujetos con alfileres.

Fue al bajarse de su improvisada escalera cuando advirtió que Naomi lo estaba observando. Tenía la cabecita echada hacia un lado y una sonrisa en los ojos.

-Son hermosas, Tosí-can... Gracias...

-Hay un millar. Son tuyas, Naomi. Tuyas —y el muchacho abandonó la sala sin darse vuelta.

En la luminosidad del mediodía que ahora ocupaba todo el recinto, mil grullas empezaron a balancearse impulsadas por el viento que la enfermera también dejó colar, al entreabrir por unos instantes la ventana.

Los ojos de Naomi seguían sonriendo.

La niña murió al día siguiente. Un ángel a la intemperie frente a la impiedad de los adultos. ¿Cómo podían mil frágiles avecitas de papel vencer el horror instalado en su sangre?

Febrero de 1976.

Toshiro Ueda cumplió cuarenta y dos años y vive en Inglaterra. Se casó, tiene tres hijos y es gerente de sucursal de un banco establecido en Londres.

Serio y poco comunicativo como es, ninguno de sus empleados se atreve a preguntarle por qué, entre el aluvión de papeles con importantes informes y mensajes telegráficos que habitualmente se juntan sobre su escritorio, siempre se encuentran algunas grullas de origami dispersas al azar.

Grullas seguramente hechas por él, pero en algún momento en que nadie consigue sorprenderlo.

Grullas desplegando alas en las que se descubren las cifras de las máquina de calcular.

Grullas surgidas de servilletas con impresos de los más sofisticados restaurantes...

Grullas y más grullas.

Y los empleados comentan, divertidos, que el gerente debe de creer en aquella superstición japonesa.

-Algún día completará las mil... —cuchicheaban entre risas— ¿Se animará entonces a colgarlas sobre su escritorio?

Ninguno sospechaba, siquiera, la entrañable relación que esas grullas tienen con la perdida Hiroshima de su niñez. Con su perdido amor primero.

ELSA BORNEMANN