Volvió la princesa apocalíptica. Volvió para enterarnos de su preocupación. Quien no hace duelo "lo paga", dijo. Mostrándose como la que conoce todos los duelos, la exégeta en duelos, la teacher...¿Quién le dijo cómo "se hace un duelo"? ¿Quién le sopló la regla de oro de "duelar"? Quizá el supremo, o su madre la virgen, con los que ella conversa a diario. Sí, hubo duelo, mi estimada Biblita. Usté no se dio cuenta o, lo que es peor, no quiere darse cuenta. Ahora, que la Presidenta ni siquiera se pueda tomar una semana para acariciar el recuerdo de Néstor en privado, tiene otro motivo. Pero la pitonisa ofídica no lo dice, ni lo va a decir. Tal vez sólo sugerir cuando manifiesta que eyyyya hubiera dejado a su Jefe de Gabinete en su lugar. Pero no importa. Todos nosotros lo sabemos: la Presidenta tiene un traidor al lado, un traidor que no le permite tener unos días de licencia. Decilo, Lilita, decilo, si eso estás sugiriendo. Así que, una lástima. La autoayuda tipo brahmaputra como dice un librero amigo, no la va a usar nadie, Lilita. Cristina no necesita que la aconsejes. Habráse visto. Eso sí. Yo me permito acercarte unas instrucciones, ya que parece que la cuestión del duelo y del llanto te preocupan sobremanera. Seguilas, seguí estas instrucciones para llorar del querido Julio. A lo mejor las necesitás en un duelo político. Nosotros, a diferencia tuya, católica de misa diaria, no le deseamos la muerte a nadie.
Vengo de la escuela. Cafecito mediante empiezo a visitar a mis amigos blogueros. Como siempre, paso primero por lo de laotra...Y ahí me encuentro con lo que escribió Pablo. Ya tá, ya no hace falta nada más.
Grande el Pablo, hijo de mi estimada compañera de colegio secundario, la Conce, mina dulcísima si las hay. Grande...Léyalo señora y señor. Y después me cuenta...
Yo, yo adscribo a todo. Y como con el veto: le doy mis dos manos a Cristina para ayudarla a firmarlo.
Al final lo dijo. El niño Maurizio. Y lo ratificó con los dientitos llenos de rabia su delfín en el Congreso. Mezclando la imagen del que se cae o lo caen del tren de la historia, con la defenestración casi medieval con la que en los cónclaves políticos se castigaba a los indóciles: así de fácil, tirándolos por la ventana, que eso viene a ser la defenestración.
Y el niño unió las dos cosas, aunque suene raro eso de la ventana del tren. Será porque él nunca lo utilizó. Será porque en su niñez se perdió el invalorable traquetreo que te acompaña mientras vas durmiendo.
Y se metió con la imagen que lo va a hundir solo. Porque, qué cosa, del tren se fueron cayendo, arrojados por la globalización, los miles de argentinos que habían escuchado y creído en el salariazo. Al tren tan veloz del menemismo se quedaron muchos esperándolo en las estaciones cerradas. Y el otro tren, ese que ya no tuvo vías, porque "ramal que para...ramal que cierra". Así que ya hubo un tren que arrojó argentinos por sus ventanillas, Maurizio, ventanillas. Hubo un tren al que no pudieron subir los que hicieron todos los esfuerzos, y del que se tuvieron que bajar también los que hicieron todos los esfuerzos.
¿A ese tren se estará refiriendo el niño? ¿ Al tren de su propiedad? ¿Al tren de la restauración neoliberal?
Indudablemente. En ese tren el kirchnerismo no tiene lugar, porque en ese tren no se lo aguanta más, porque, como dijo Pinedo, largentina, como lagente, ya no aguanta más.
Pero nadie le dijo al niño que ese es justamente el tren que no termina de ponerse en marcha. El tren de los presidenciables opositores. De ahí no vas a poder arrojar al vacío (qué intención violenta, si la hay) a ningún K. Sencillamente porque no están ahí.
Fijate, cuchá, a veces parece la vieja locomotora a vapor de los 50 de nuestra infancia de niños privilegiados. A veces parece que ves la luz poderosa de la Diésel allá lejos en la curva antes de que escuches su voz de sirena en la noche, la Diésel entrando con toda su majestuosidad en la estación en la que montones esperan con sus valijitas.
Y es todas esas cosas. Capaz que tiene los vidrios de las ventanillas, Mauri, sucios, empañados. Por eso no pudiste ver que adentro está lleno, y sin embargo no deja nadie a pie. Nadie que quiera subirse, ¿viste?. Y encima tampoco expulsa. Es un tren que va andando con toda la polenta de los viejos y gloriosos Ferrocarriles Argentinos. Que capaz que no anda tan rápido como nos gustaría. Que capaz que todavía no pasa por todos los lugares que nos gustaría que pasara.
Pero es inexorable. Y a medida que se llena de pasajeros, se ensancha. Y las ventanillas se abren para disfrutar, no para arrojar a la gente.
No sé si es el tren de la historia. Es el tren que nos estamos tomando. Es el tren por el que soñamos más de una vez.
Que te quede claro, niño. NO es tu tren. Vos quedate con el de la Costa, que te va mejor. Eso sí. Tené cuidado. No te pongas cerca de las ventanillas, o de la puerta, o del paso entre un vagón y otro. Algunos de los que se subieron con vos, tienen unas ganas de detrenizarte (o sea, arrojarte del ídem). Porque los niños ricos nunca comparten su tren, ¿no lo sabías?
A usté le parece, don Pino...La yegua va a colgar porquerías en las paredes de la Casa Rosada. Ya no se puede vivir así. ¿En qué país serio, pero serio serio, pondrían en la casa de gobierno la foto de ese impresentable comunista guerrillero mugriento? ¿Ehhh? ¿Ehhh? Y usté vio, don Mariano, estos montoneros de fantasía, estos neomenemistas son capaces de cualquier cosa. Y se nos apropiaron de la foto, se nos apropiaron de las consignas, se nos apropiaron.Es un ver-da-de-ro escándalo. Pero don Pino, hay que salir a repudiarlo, ¿no le parece? Un terrorista en la Rosada. Tal cual, don Mariano, tal cual. Como lo dice nuestro común amigo Alcoyana (¿era Alcoyana o me equivoqué de marca de colcha?): la revolución socialista no se hace colgando cuadros en la Rosada, la revolución socialista se hace con las masas en la calle, y con la cámara en la mano. Usté lo ha dicho, don Pino. ¿Nos tomamos un cafecito en la confitería del Plaza mientras nos ponemos de acuerdo en el repudio?.
(allá a lo lejos, el Ernesto, el CHE, con esa sonrisa de pibe que se está por mandar una, se les caga de la risa. La Historia, así con mayúscula, nos lo está recuperando. Y me imagino la contentura del Julio, ahí, en ese lugar en que los buenos tipos están estando para siempre).
Después de ver en qué se ha convertido este Congreso de la oposición republicana, me acuerdo de este post tan bien escrito por los hermanos cartoneros.
La manera más apasionante de navegar es hacerlo con viento en contra, sintiendo el azote del agua sobre la cara, desafiando a las ráfagas traicioneras, poniendo toda la sabiduría marinera en juego. Con todo el viento en contra....Ya nos van a ver....
Las van a vender, las van a romper, las van a robar, las van a.... Todo el coro polifónico para justificar por qué en Uruguay sí, y acá no. Porque pertenecer al privilegiado círculo de los que consumen, tiene su precio. Y no vaya a ser cosa que ese círculo se rompa, o se agrande demasiado. Porque, otra vez, se pone en evidencia el axioma dorado de la pedorra clase media: "Para ser feliz, no sólo es necesario que YO pueda tener la mayor cantidad de cosas. Es completamente imprescindible que el OTRO no tenga NADA." De lo contrario, mi felicidad corre peligro. Shuuuupenlán. Perdón, los N de M semo así de irrespetuoso, o si lo quieren más académico semo "...el hecho maldito del país burgués..."
Desde principios de este año, yo venía viendo que la asignación estaba haciendo un ruido real, no virtual, en la economía. Voy al super de la Cooperativa Obrera de mi barrio en forma asidua. Y mi barrio, mal que les pese a algunos vecinos clase-media-miro-a-los-de-arriba-y me-cago-en-los-de-abajo, muy Pro, muy radicales, que cambiaron el auto y varias cosas más pero el-gobierno-de-este-tipa-no-tiene-nada-que-ver, digo, mi barrio, supo tener desocupados, cartoneros, pibes con hambre, negocios vacíos, u mucho mucho trueque. Che, qué pasó que las airadas protestas de las doñas Rosas no son tantas en la cola de la caja. Qué pasó que cada vez que voy a la Coope siempre, siempre hay gente comprando: a principios, en el medio y hasta a fin de mes. ¿Qué pasó que los pibes están en las escuelas?
En esta semana, escuché en la tele que se denunciaba (hay gente a la que le encanta denunciar, esto es un escándalo, ya no se puede vivir...síndrome Pino Cheto) que había bajado la partida para los comedores escolares. Sí, y la partida para los comedores depende exclusivamente de la matrícula de los mismos. No sé si será tan así, pero...¿no tendríamos que profundizar y ver cuántos dejaron de ir al comedor escolar y por qué? ¿Cuántos pibes están comiendo en sus casas? ¿Cuántos no pueden ir, como en el 2001, porque no tienen zapatillas para caminar? Ése es el problema del análisis de la realidad, cuando se resiste a entrar en el molde que yo le quiero imponer. Ése es el problema cuando mis categorías mentales, y los lugares comunes que me impusieron desde afuera, fuerzan de tal manera mi análisis que termino quedando en ridículo. Con el peligro cierto de que tanta negación, tanto ver el vaso vacío, tantas categorías marxistas, tanto "cuanto peor mejor", sólo dirige a la mayoría al desasosiego, a la frustración, a la nada (con la honrosa excepción de esos esclarecidos luchadores que seguirán, seguirán, seguirán esperando que se haga realidad la Tesis XI de Carlitos: que la ignominia se haga conciencia. Ja...andá a decirle a un laburante que te defina qué es la ignominia. )
Pero entre todo lo que pasó esta semana movilizante, entre tan triste papel jugado por esos exégetas de la revolución que han obtenido su diploma en los campos de Ucrania o en la Gran Muralla, hay un hecho más que significativo sobre la influencia de la asignación universal. Y la demostración más palpable que esta medida del gobierno vino a romper con el clientelismo. En la marcha del 24 acá, en la plaza Rivadavia, la columna de la CCC no era lo que solía ser (una cuadra de militantes, prolijamente encolumnados, que se desconcentraban sin perder su formación). Claro, si tengo la asignación, que cobro por el cajero, que sólo me pide que mande los chicos a la escuela y los lleve al médico, los planes municipales que me exigían hacer número en cuanto acto campestre o de índole variopinta se presentara ya no tienen la influencia de antaño. Pero eso no era clientelismo, ¿eh?. Eso no era clientelismo.
¿Será acaso la oposición un tigre de papel? Si es así, ¿quién será entonces el tigre de metal? ¿Aquel que nació en 1950, año del Libertador? Eeeeepaaaaaa.....
Cállate, cállate, cállate que me desesperas, Pinolux. Tu lengua de trapo cada día crece más, tu incontinencia verbal te lleva a un camino sin retorno. ¿Así que te quedaste sin vacaciones y te vas a conformar con una pelopincho y una manguera? Andáaaaa, oligarca de izquierda, si vos te tomás vacaciones durante todo el año.
(A leer con atención este "reportaje", que tiene un título perverso, ya que Pinolux en realidad se está refiriendo a Cobos, pero que por elevación le pega a Néstor, del que ya en otras ocasiones ha dicho que es el nuevo menemismo. Podríamos dudar y pensar que la nota está arreglada desde el vamos con la periodista cuyo nombre es Gabriela Vulcano. Ah, Pinito...de efectos especiales sabés un montón: el humo de tus películas, por ejemplo).
Acabo de leer esta obra de teatro de Jean-Paul Sartre, puesta en escena en 1946. Contundente, la obra...
En síntesis: en una ciudad del sur de Estados Unidos, la puta que llega desde el norte para hacer su negocio, es obligada por el Poder de la ciudad, a testificar en contra de un negro . "...porque un negro siempre es culpable de algo..." Ella no se convence así nomás, incluso le propone al negro resistir, negarse a ese destino escrito por los blancos. "...No puedo disparar contra los blancos..." dice el negro.
Y entonces ella, la puta , que tuvo un atisbo de rebelión, que le pareció que era injusto ese Sur, se transforma por la persuación del Senador sureño, en la puta respetuosa del Orden y de las instituciones. Se integra, realmente ahí se vende. Permite que la usen como lo que es. Por eso su futuro amante le dice, a la puta respetuosa, al final de la obra: "...Entonces todo ha vuelto al orden (Pausa) Me llamo Fred...". Telón.
Ja. Como dicen las pelis: todo parecido con la realidad, es pura coincidencia, che.
¿Y si Cristina lo invita pal viaje a China? ¿Y si le dice que sería muy, pero muy conveniente correrse una maratón por la muralla con el Libro Rojo de Mao debajo del brazo? ¿Y si lo convence de que los fideos de arroz más ricos se comen en Pekín? ¿ Y si le cuenta que podría hacer un curso acelerado para escribir haikus (que los desarrollaron los japoneses, pero Cleto no lo sabe) y pasar a la historia como el vicepresidente poeta? ¿Y si lo anota por Internet en un seminario sobre la revolución campesina?
En serio, Cristina, invitalo a China. En una de esas se pierde corriendo en la muralla. O rajémoslo antes. Me da cosita que se quede solo. La Casa Rosada le queda muy grande.
Me cansé, me harté. ¿Quieren el BCRA? Tomalo, ahí lo tenés. ¿Quieren el gobierno ?Guardátelo en el orto. ¿Quieren el ajuste en los salarios de los trabajadores? ¿Quieren el corralito? Dale, hacelo, así la clase media vuelve a las vergonzantes cacerolas golpeando en la puerta de los bancos.
Alucino, a veces pienso que Cristina también debe tener ganas de decir que se vaya todo a la puta que lo parió. No entienden, se ponen solos la soga al cuello. No me banco a la turra de la Santillán. Yo, que nunca odié a nadie, me encuentro odiando a Bonelli, a Silvestre, a su patrón , a la patrona de su patrón.
¿No tienen ganas de bajar la persiana, ponerse a jugar en el féisbuk, ni asomarse afuera, cortar el cable?
¿No tienen gana de decir: son mis vacaciones, qué me importa lo que pasa, yo nunca me metí en política, lo que tengo lo tengo porque me rompí el culo?
¿No se encuentran pensando: quién me habrá mandado a mí, justamente a eso, a PENSAR? Si tengo tantos conocidos que se la pasan tan bien anulando las neuronas, yendo al shopping, charlando sobre Valientes.
Me cache en dié. ¿Cómo se hace a esta altura para nacer de nuevo y nacer boluda alegre? ¿En dónde se toma el curso que te haga "Filomena, la vida me sonríe"?
O, en todo caso, oponerme a todo, hablar de republicanismo, del valor de la justicia, de los dictadores K.
Puta, con la Rata era más facil, ¿no? Todos éramos almas bellas, todos íbamos para el mismo lado. Eso sí, no construíamos un carajo, gestionábamos sólo y hasta por ahí nomás nuestra economía doméstica... Pero éramos tan revolucionariamente felices.
Bueno, ya está. Se me pasó el ataque de infantilismo. A todos nos agarra alguna vez un poco.
Aunque a algunos le dura toda la vida.
Leí en un blog por ahí:" Preparen los aerosoles. Esta batalla se gana en la calle". Ahí estamos.
INTELIGENCIA María José Sarmiento, quien en tiempo record aceptó dos medidas cautelares contra los decretos presidenciales que crearon el Fondo del Bicentenario y removieron de la presidencia del Banco Central a Martín Redrado, desapareció de los lugares que solía frecuentar, por lo que el Poder Ejecutivo anoche no podía apelar ambas medidas, pese a que como jueza de feria debería haber estado en su despacho. Si todo lo sucedido parece una operación de Inteligencia, no es por casualidad. El padre de la jueza es el teniente coronel Luis Sarmiento, quien durante la dictadura militar revistó en la Secretaría de Inteligencia del Estado. En 1982 fue delegado de la SIDE en la Sudáfrica del apartheid. Su representante legal en la SIDE era su colega Eduardo San Emeterio, otro oficial del Ejército, que a principios de la década de los ’60 cursó la Escuela de las Américas y la Escuela Superior de Guerra de Francia, cuna de la doctrina de la guerra contrarrevolucionaria. Su hijo homónimo es un ex liceísta que defiende a la mayoría de los acusados por la masacre de Margarita Belén, a Luciano Benjamín Menéndez y a Cecilia Pando. (Página 12. Pirulo de tapa)
Cacerolazo en Santa Fe y Coronel Díaz Con cacerolas, o martillos para golpear contra los semáforos, unas 60 personas se concentraron anoche en la esquina de Santa Fe y Coronel Díaz, en Barrio Norte, para rechazar la decisión del Gobierno de echar por decreto a Redrado y también por el uso de reservas para el pago de la deuda. Con mucho enojo contra el Gobierno y carteles de apoyo a Redrado, dejaron sólo un carril de las avenidas libre para los autos.
Che, ¿no serán los 60 granaderos que le pere de la patriese trae de Mendoza? (sin ánimo de ofender a los granaderos).